Según explicó la titular de la cartera, el nivel de ocupación comienza a estabilizarse recién a partir de los 23 años, alcanzando un 75% de empleabilidad al llegar a los 29 años. Sin embargo, el desafío no es solo la falta de vacancias, sino la alta incidencia de la informalidad, que afecta al 80% de los jóvenes que acceden a su primera experiencia laboral.
La brecha salarial de la informalidad Recalde subrayó la importancia de la formalización mediante datos concretos sobre los ingresos. Un trabajador formal en nómina percibe un promedio de G. 3.700.000, mientras que aquel que opera en la informalidad apenas alcanza los G. 2.600.000. «Hay una brecha de ingresos importantísima. Apostar a la formalización es clave para que la gente no solo tenga un contrato, sino que acceda a la seguridad social y a un salario digno», afirmó.
Incentivos para MIPYMES y nuevos proyectos Para contrarrestar esta situación, el Gobierno potencia el programa «EmpleaPy Joven», mediante el cual el Estado asume el pago del seguro social (IPS) de los jóvenes contratados por micro, pequeñas y medianas empresas. «La primera experiencia laboral siempre se da en una MIPYME; por eso ayudamos a estas empresas a formalizar a sus nuevos colaboradores», señaló la ministra.
Finalmente, la ministra adelantó que el Ejecutivo presentará un proyecto de ley para regular los embargos salariales en el sector privado. Actualmente, los descuentos pueden alcanzar el 50% por sentencias judiciales, lo que desincentiva a muchos trabajadores a entrar en nómina. La propuesta busca reducir estos niveles de descuento para fomentar la «desprecarización» y proteger el ingreso de la clase media trabajadora.














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