Este salto en el consumo, según el ente estatal, impulsado por el dinamismo de los sectores residencial, comercial e industrial, plantea un escenario de alta exigencia para la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).

La ANDE informa que solo en el mes de febrero, el incremento alcanzó el 12,9% respecto a 2025, registrando un consumo total de 3.087.119 MWh. Este volumen de energía fue inyectado al sistema principalmente por el bloque de las binacionales, que siguen siendo el soporte vital de la red nacional.
Distribución de la Generación (Febrero 2026):
Itaipú Binacional: 2.476.926 MWh (Principal aportante).
Yacyretá: 533.159 MWh.
Central Acaray: 78.025 MWh.
EL CHACO Y LA IRRUPCIÓN DE LA ENERGÍA SOLAR
Más allá de las grandes hidroeléctricas, los datos revelan un hito simbólico pero estratégico: la planta fotovoltaica de Puerto Esperanza, en el Chaco paraguayo, entregó más de 8,5 MWh al sistema. Si bien representa una fracción pequeña del total, su aporte refleja el avance concreto del país hacia la diversificación de su matriz energética y la electrificación de zonas remotas mediante fuentes renovables no convencionales.
Ante este crecimiento sostenido, que supera las proyecciones anuales históricas, la ANDE ha intensificado la ejecución de obras de fortalecimiento. La planificación técnica estratégica se centra actualmente en la modernización de las líneas de transmisión y estaciones, con el objetivo de garantizar la confiabilidad del servicio y evitar colapsos ante los picos de demanda que acompañan el desarrollo económico del país.