El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó que la Administración Central cerró el primer semestre de 2026 con un déficit fiscal de 1,2% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a ₲ 4,7 billones (USD 732,1 millones), como consecuencia de una mayor ejecución del gasto público frente a un crecimiento moderado de los ingresos.
De acuerdo con el Informe de Situación Financiera (Situfin), los ingresos totales aumentaron apenas 0,5% en comparación con el mismo período del año pasado. Si bien la recaudación tributaria creció 2,1%, impulsada principalmente por los impuestos internos, este desempeño fue parcialmente compensado por una caída de los ingresos provenientes de las entidades binacionales y por el efecto de la apreciación del guaraní sobre los tributos vinculados al comercio exterior.
El reporte señala que los recursos no tributarios disminuyeron 5,2%, debido principalmente a una reducción del 33% en las transferencias de las binacionales, influenciada tanto por el fortalecimiento del guaraní como por un mayor consumo interno de energía, que redujo los ingresos por cesión de energía.
En contraste, el gasto total aumentó 11,7%, impulsado por mayores desembolsos en bienes y servicios, remuneraciones y prestaciones sociales. Uno de los principales factores fue la continuidad del proceso de regularización de pagos a proveedores farmacéuticos, lo que permitió incrementar en 45,8% las compras de medicamentos respecto al primer semestre de 2025.
El informe también destaca que el 80% de la masa salarial financiada con ingresos tributarios se concentró en los sectores de salud, educación y fuerzas públicas, mientras que las prestaciones sociales crecieron 17,6%, impulsadas por programas como Hambre Cero, la pensión para adultos mayores y las jubilaciones.
En materia de infraestructura, la inversión pública alcanzó ₲ 3 billones (USD 472,9 millones), equivalente al 0,7% del PIB, con un crecimiento de 3,3% respecto a junio del año pasado. El incremento estuvo liderado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), cuya ejecución aumentó 22,6% tras la regularización de pagos a contratistas.
En términos anualizados, el déficit fiscal se ubicó en 2,6% del PIB, un nivel similar al registrado un año atrás, mientras que el déficit primario, que excluye el pago de intereses de la deuda pública, fue de 0,9% del PIB.
El informe fue presentado por autoridades y técnicos del Viceministerio de Economía y Planificación del MEF, quienes destacaron que, pese a las presiones sobre las cuentas fiscales, el Gobierno mantuvo como prioridad el financiamiento de los programas sociales, el abastecimiento de medicamentos y las inversiones en infraestructura.















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