Crisis en la construcción: empresas alertan quiebras y despidos masivos por falta de pagos del Estado

El presidente de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (CAPACO), José Luis Heisecke, advirtió este jueves que el sector atraviesa una situación crítica debido a la creciente deuda del Estado con las empresas constructoras, lo que ya está generando paralización de obras y amenaza con despidos masivos de trabajadores.

Crisis en la construcción: empresas alertan quiebras y despidos masivos por falta de pagos del Estado

Heisecke explicó al Holding de Medios RCC que desde el año pasado los gremios del sector vienen alertando sobre el atraso en los pagos de contratos de obras públicas. Según detalló, la deuda estatal con las constructoras asciende actualmente a unos 360 millones de dólares, monto que, lejos de reducirse, continúa aumentando pese a que se había prometido regularizarlo en los primeros meses del año.

El titular de la CAPACO señaló que la falta de pagos provocó que las empresas constructoras pasen a ser consideradas de alto riesgo por las entidades financieras, lo que encareció significativamente las tasas de interés y, en muchos casos, cerró el acceso al crédito. Esta situación también afecta a la cadena de proveedores de maquinarias, repuestos, seguros y materiales, que ya comenzaron a restringir el financiamiento al sector.

“Hoy la situación no da más”, afirmó Heisecke, al advertir que algunas obras ya comenzaron a paralizarse y que en las próximas semanas podrían sumarse más proyectos detenidos si no se regularizan los pagos. La consecuencia directa sería la pérdida de miles de puestos de trabajo en el rubro de la construcción.

El dirigente gremial recordó que el sector depende en gran medida de la mano de obra y que muchas de las capacidades técnicas —como operadores de máquinas, laboratoristas, capataces o topógrafos— se forman dentro de las propias empresas, debido a la falta de centros de capacitación especializados en el país. Por ello, la eventual desvinculación de trabajadores implicaría perder personal calificado que tomó años formar.

Heisecke advirtió además que una paralización generalizada de obras públicas afectaría también a la ciudadanía, ya que retrasaría la conclusión de avenidas, viaductos, rutas y otras infraestructuras claves para el desarrollo económico.

Recordó que una situación similar solo se vivió a comienzos de la década del 2000, durante el gobierno de Luis Ángel González Macchi, cuando Paraguay atravesó un fuerte problema fiscal y el Estado debió cancelar sus deudas mediante la emisión de bonos.

El titular de CAPACO cuestionó que actualmente Paraguay goce de buena reputación financiera en los mercados internacionales —donde los bonos soberanos tienen alta demanda— mientras que, a nivel interno, las empresas paraguayas proveedoras del Estado no reciben sus pagos en tiempo y forma.

Finalmente, subrayó que el problema no solo afecta a las constructoras, sino al desarrollo del país. Recordó que Paraguay mantiene uno de los mayores déficits de infraestructura de América Latina, que incluye no solo rutas, sino también hospitales, escuelas, sistemas de agua y saneamiento, puentes, puertos y aeropuertos, obras fundamentales para atraer inversiones y mejorar la calidad de vida de la población.

 

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