CAPPRO condiciona éxito del acuerdo Mercosur-UE al impulso del valor agregado industrial

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO) ha emitido un análisis exhaustivo sobre la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, un bloque que en conjunto representa un mercado potencial de 700 millones de consumidores. Para el gremio industrial, este tratado no es solo un “hito diplomático”, sino una oportunidad crítica para redefinir el modelo económico de Paraguay: agregar valor a sus materias primas.

CAPPRO condiciona éxito del acuerdo Mercosur-UE al impulso del valor agregado industrial

La visión de la CAPPRO es clara: el acuerdo tendrá un valor real si se utiliza como plataforma para que Paraguay trascienda su rol histórico de exportador de materias primas. El gremio sostiene que la agroindustrialización debe ser elevada a la categoría de estrategia de desarrollo nacional.

«Fortalecer la transformación local de la soja y otros granos permite reducir la dependencia de las fluctuaciones de precios internacionales y potencia la resiliencia de nuestro comercio exterior», destaca el comunicado. Para la industria, procesar el grano en suelo paraguayo es el camino directo hacia la generación de empleos de calidad, el aumento en la captación de divisas y el fortalecimiento de la «Marca País» en las góndolas del mundo bajo el sello «Hecho en Paraguay».

CALIDAD Y TRAZABILIDAD: EL PASAPORTE AL MERCADO EUROPEO

Uno de los puntos en los que la CAPPRO pone mayor énfasis es la capacidad del país para adaptarse a las exigencias de sostenibilidad de la Unión Europea. Lejos de ver estas normas como barreras, el gremio las asume como un desafío para elevar los estándares nacionales.

En este contexto, resaltan la implementación del Sistema de Identificación de Soja y Derivados (SISE). Esta herramienta, desarrollada en conjunto con otros gremios del sector productivo, permite certificar el origen y la trazabilidad de la soja de forma voluntaria.

Según la CAPPRO, el SISE es la prueba tangible de que la agroindustria nacional posee la sofisticación técnica necesaria para cumplir con los umbrales de control más rigurosos del planeta.

EL HORIZONTE 2026: EFICIENCIA AL 100%

El análisis gremial también arroja datos sobre la capacidad operativa. Tras haber utilizado cerca del 80% de la capacidad instalada nacional durante el 2025, la meta para este nuevo ciclo es alcanzar el 100% de manera permanente. Este nivel de actividad no solo beneficiaría a las plantas procesadoras, sino que dinamizaría a toda la cadena logística, de servicios y transporte asociada al agro.

Finalmente, la CAPPRO advierte que el éxito de este acuerdo no está garantizado de forma automática. El despliegue de su potencial requiere de un acompañamiento firme del Estado paraguayo mediante:

Seguridad jurídica: Políticas públicas claras, previsibles y de largo plazo que atraigan y retengan inversiones.

Defensa de la soberanía comercial: Una posición firme ante la Unión Europea para asegurar que el espíritu de apertura comercial no sea erosionado por regulaciones ambientales o técnicas externas al acuerdo original.

Para la CAPPRO, el objetivo final es convertir a Paraguay en un hub de producción agroalimentaria global, donde la eficiencia en el campo se traduzca en una industria competitiva que beneficie a toda la sociedad paraguaya.

 

Salir de la versión móvil