A sus treinta y nueve años y en pleno desarrollo de su sexta participación mundialista, el atacante rosarino ostenta un registro particular: ha enfrentado y superado a seis de las siete restantes selecciones nacionales que se han coronado campeonas del planeta a lo largo de la historia. De este modo, el combinado británico, vencedor en la edición de 1966, emerge como el único gigante que ha permanecido fuera de la zona de influencia del actual capitán argentino.
El historial frente a las potencias mundiales
El desglose de los enfrentamientos internacionales de Messi frente a los campeones mundiales exhibe victorias icónicas. En el ámbito de las citas ecuménicas, la consagración en Catar 2022 ante Francia supuso el punto álgido de este historial, sumando además la Finalísima conquistada frente a Italia en esa misma campaña. A nivel continental, el atacante logró batir a Brasil en el propio estadio Maracaná para alzar la Copa América en 2021 y quebrar el invicto histórico de la Canarinha en las eliminatorias, al tiempo que sostiene una clara ventaja estadística en el clásico rioplatense frente a Uruguay tras trece enfrentamientos oficiales.
Por contrapartida, el seleccionado de Alemania ha sido históricamente el rival que le propinó los sinsabores más marcados, eliminándolo en las ediciones de 2006 y 2010, y saliendo airoso en la recordada final de Brasil 2014, un historial que el futbolista logró maquillar parcialmente mediante festejos en encuentros de carácter amistoso. En tanto, a la selección de España la ha confrontado únicamente en compromisos de fogueo con un balance equilibrado de un triunfo por bando.
Una rivalidad con antecedentes profundos en el plano colectivo
A pesar de que el actual goleador del torneo, quien lidera la tabla de artilleros con ocho conquistas a la par de Kylian Mbappé, jamás pisó la misma cancha que los británicos vistiendo la camiseta de la selección absoluta, la rivalidad entre ambas naciones posee capítulos imborrables. El último antecedente entre la Albiceleste y la escuadra europea en el marco de una Copa del Mundo se remonta a la fase de grupos de Corea del Sur y Japón 2002, cuando los ingleses se impusieron 1-0 con una anotación de penal de David Beckham, época en la que el actual diez argentino apenas bordeaba los quince años de edad.
No obstante, el recuerdo colectivo evoca de manera inevitable el choque de cuartos de final en México 1986, donde Diego Maradona firmó el triunfo por 2-1 mediante dos anotaciones legendarias que definieron la historia del fútbol. El propio Messi reconoció la condición especial que reviste este cruce tras sellar la clasificación en la prórroga ante Suiza, destacando la jerarquía de Inglaterra como potencia mundial y valorando el hecho de mantener al seleccionado sudamericano en los primeros planos competitivos luego de haber alcanzado la triple corona en el ciclo previo.
