La llegada de Duarte se produce en un contexto particular, ya que apenas el pasado viernes se encontraba dirigiendo al Deportivo Capiatá en la División Intermedia. Tras cerrar su ciclo en el ascenso con una derrota ante Guaireña, el entrenador aceptó el desafío de regresar a Primera para intentar enderezar el rumbo de un equipo universitario que no encuentra respuestas.
Inestabilidad en el banquillo
Duarte se convierte en el cuarto entrenador en lo que va de la temporada, reflejando la falta de rumbo que ha tenido el club en este primer semestre. El camino comenzó con Sergio Orteman, continuó bajo la gestión de Julio César Cáceres y tuvo un breve interinato de Mario Grana. Ninguno de ellos logró darle la solidez necesaria a un equipo que hoy es el principal candidato al descenso.
Números que alarman
La situación estadística de San Lorenzo es crítica. De 57 puntos posibles en 19 jornadas, el conjunto santo apenas logró rescatar ocho unidades. Esta pobre cosecha lo mantiene hundido en la última posición de la tabla de promedios, lo que obliga al nuevo cuerpo técnico a planificar un Torneo Clausura casi perfecto para evitar el regreso a la Intermedia.
Bajo el lema «¡Vamos con todo, todos juntos!», la directiva del Rayadito espera que la mano de Troadio Duarte traiga el orden táctico y la resiliencia necesarios para pelear cada partido como una final en la lucha por la supervivencia.
