El momento cúspide de la jornada llegó a los 95 minutos de juego, cuando el delantero ecuatoriano Enner Valencia cazó un balón en el área y mandó la pelota al fondo de la red para estampar el 1-0 definitivo. Con este grito milagroso sobre la hora, el popular club auriazul amarró el trofeo de la Tabla Anual —creado el año pasado entre fuertes cuestionamientos— y aseguró de paso su billete directo a la Copa Libertadores 2027, sepultando las ilusiones de Rosario Central, que le ganaba 2-0 al descendido Estudiantes de Río Cuarto pero quedó a un solo punto de la gloria.
La salvación de Riquelme y las cuatro coronas que faltan por definir
La conquista representa una bocanada de aire puro para la gestión de Juan Román Riquelme en la presidencia del club. Tras ser blanco de severas críticas por la falta de festejos en los últimos años, el histórico ídolo levantó su primer trofeo como máximo dirigente, sumando la estrella número 75 en la historia global de la institución y el título de liga número 36 para las vitrinas azul y oro, rompiendo una racha sin campeonatos de liga que arrastraban desde la Liga Profesional 2022.
El agónico triunfo comandado desde el banquillo por el estratega Rodolfo Arruabarrena y liderado en cancha por el capitán Leandro Paredes podría ser apenas el comienzo de un cierre de año histórico. Tras adueñarse del certamen regular por encima de Central y Argentinos Juniors, Boca se encamina a pelear por un póker de títulos inédito en los meses restantes del año, manteniendo vivas sus aspiraciones en el Torneo Clausura, la Copa Argentina, el Trofeo de Campeones y la Copa Sudamericana.
