Aquel compromiso, celebrado el pasado 5 de octubre en el marco de una jornada decisiva del campeonato, finalizó originalmente en tablas con un empate 1-1 dentro del terreno de juego. Sin embargo, el reclamo presentado en los tribunales deportivos puso bajo la lupa supuestas irregularidades reglamentarias, obligando al órgano punitivo de la APF a expedirse formalmente para ratificar o reconfigurar lo acontecido en la cancha.
Punto final a la incertidumbre reglamentaria en el cierre del campeonato de la tercera división
La resolución emitida por el ente disciplinario marca un precedente clave en el epílogo del certamen, donde cada unidad en juego resulta determinante para las pretensiones de ascenso y permanencia de las instituciones involucradas. Con este dictamen, la APF busca dar certeza jurídica a la clasificación general en un tramo del año donde las definiciones no solo se juegan con la pelota en los pies, sino también con el reglamento en la mano.
El fallo del tribunal pone fin a semanas de especulaciones y cruces dirigenciales entre los clubes de la categoría. De esta manera, el torneo de la Primera B va completando todos sus casilleros pendientes en el fuero administrativo para dejar la tabla de posiciones con absoluta validez oficial.
