Tensión en la FIFA: fallido gesto de paz expone el conflicto entre Israel y Palestina

Mientras la FIFA evita castigos contra Asociación de Fútbol de Israel, el caso avanza hacia el Tribunal de Arbitraje Deportivo, en un conflicto que sigue trasladándose del ámbito político al deportivo.

Tensión en la FIFA: fallido gesto de paz expone el conflicto entre Israel y Palestina

La tensión política volvió a colarse en el fútbol durante el último Congreso de la FIFA, celebrado en Vancouver. Lo que debía ser una imagen de acercamiento terminó convirtiéndose en un gesto fallido, el esperado apretón de manos nunca ocurrió, y eso dejó más preguntas que certezas.

Para el periodista Safwan Abu Shanab, lo sucedido representa una nueva frustración para el fútbol palestino. Según su análisis, en lugar de avanzar con medidas concretas, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, intentó generar una imagen simbólica ante las cámaras que poco cambia la realidad.

El artículo cuestiona que no se haya actuado con la misma firmeza que en otros conflictos recientes, como el de Rusia y Ucrania, donde sí se aplicaron sanciones deportivas. En este caso, sostiene, se buscó más una foto que una solución.

En el centro de la polémica está también la postura de Jibril Rajoub, presidente de la federación palestina, quien se negó a participar del gesto. Su decisión, lejos de ser un simple desplante, responde —según se interpreta— a no querer pasar por alto lo que considera violaciones al deporte palestino.

El conflicto de fondo sigue sin resolverse. La FIFA decidió no sancionar a Asociación de Fútbol de Israel, pese al reclamo palestino por la participación de clubes ubicados en territorios en disputa de Cisjordania. Tras esa resolución, Rajoub anunció que recurrirá al Tribunal de Arbitraje Deportivo para apelar la decisión.

“No pedimos que la FIFA resuelva un conflicto político, sino que haga cumplir sus propias reglas”, expresó el dirigente palestino, marcando una línea clara en medio de un escenario cargado de tensión.

El intento final de Infantino por unir a las partes tampoco prosperó. Tras varios minutos de diálogo sobre el escenario, no hubo apretón de manos. Sí quedó un mensaje: tanto israelíes como palestinos “tienen los mismos derechos”, según el titular de la FIFA, quien cerró con un llamado a trabajar juntos por el futuro de los más jóvenes.

Pero, al menos por ahora, la imagen de unidad sigue siendo más un deseo que una realidad.

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