Con este vital triunfo, el combinado argelino suma sus primeras tres unidades en el certamen ecuménico e iguala la línea de Austria, seleccionado con el que protagonizará un duelo directo y electrizante en la jornada de clausura de la primera etapa en busca del pasaporte a los dieciseisavos de final.
El suspenso inicial y el castigo en la última línea
El desarrollo del encuentro no comenzó de la mejor manera para las pretensiones del elenco norafricano. Durante el periodo inicial, la escuadra jordana exhibió un ordenamiento táctico inteligente que logró neutralizar los circuitos de juego de su rival y herir en los momentos precisos. Cuando transcurrían 36 minutos de juego, Nizar Al-Rashdan capitalizó una aproximación ofensiva y sacó un remate que terminó al fondo de las redes tras una respuesta bastante floja del guardameta argelino, un error que instaló el nerviosismo en el banco de suplentes de los zorros del desierto antes de marchar a los vestuarios.
La vía aérea y el suspenso del VAR decretaron la remontada
La tónica del compromiso mutó de forma radical de cara a la segunda mitad. El cuerpo técnico argelino realizó los ajustes necesarios y la plantilla saltó al terreno de juego con una postura sumamente agresiva, sometiendo a Jordania mediante un despliegue físico extenuante y una constante presión en campo contrario.
La recompensa a la insistencia africana llegó a los 69 minutos a través de la pelota parada, una de las principales armas del equipo. Ahmed Nadhir Benbouali conectó de gran manera un envío aéreo para establecer la paridad y devolverle la confianza al grupo.
Lejos de conformarse con el reparto de puntos, Argelia sostuvo el ritmo asfixiante y encontró el premio mayor cuando el partido ingresaba en su recta decisiva. A los 82 minutos, nuevamente apelando a una acción de estrategia con el balón detenido, Amine Gouiri apareció en el área para decretar el 2-1 definitivo. La jugada estuvo suspendida durante algunos instantes por la revisión del sistema de videoarbitraje (VAR), que finalmente convalidó la anotación ante la explosión de júbilo de la parcialidad argelina.
El desenlace del Grupo J promete ser de alta tensión, ya que la victoria de Argelia deja el panorama totalmente abierto para la fecha definitiva, donde se medirá cara a cara ante el combinado austríaco en un enfrentamiento que adquirirá el tinte de una auténtica final mundialista.
