El rendimiento del equipo conducido por Pablo «Vitamina» Sánchez roza la perfección absoluta en sus últimas 14 presentaciones, dejando muy atrás aquel arranque de torneo para el olvido. Desde que cayó derrotado por 2-1 ante el 2 de Mayo en Pedro Juan Caballero allá por la cuarta jornada, el Decano se volvió un monstruo invencible: acumula 11 victorias y 3 empates, cosechando 36 de 42 puntos posibles, registros que desnudan la abismal diferencia de jerarquía y solidez que existe entre el puntero y el resto del fútbol paraguayo.
El coloso de Sajonia suma 39 puntos, destroza a sus rivales y apunta los cañones a Encarnación
Con esta seguidilla de ensueño, Olimpia escaló hasta los 39 puntos en la clasificación general y estiró a 7 unidades la ventaja sobre su más inmediato perseguidor, Nacional. La diferencia en el juego y en la tabla es tan bestial que el equipo de Para Uno ya le saca prácticamente tres partidos de luz a sus escoltas, transformando el certamen en una carrera en solitario donde solo un desastre histórico podría arrebatarle la corona de las manos.
La ambición del Franjeado no conoce frenos y la próxima parada promete encender el Sur del país. Olimpia se alista para trasladar su hegemonía a la ciudad de Encarnación, donde disputará el clásico más añejo frente a Guaraní con la firme intención de asestar otro golpe demoledor que termine por aniquilar matemáticamente cualquier esperanza de sus perseguidores y dejar servido en bandeja el título de campeón.
