El camino de ambos contendientes para llegar a esta crucial cita de supervivencia presenta matices diferentes. El cuadro albirrojo timbró su boleto a los mata-mata tras culminar en la tercera colocación del disputado Grupo D, donde cosechó un total de 4 unidades como resultado de una victoria, una igualdad y un tropiezo. Por su parte, la maquinaria teutona asume este desafío con el cartel de favorita tras adjudicarse el liderato del Grupo E, sector en el que acumuló 6 puntos merced a dos triunfos y una sola caída en la fase regular.
El escenario y los encargados de impartir justicia
El imponente Boston Stadium, ubicado en la localidad de Foxborough, Massachusetts, será el epicentro donde se concentrarán las miradas de todo el pueblo paraguayo. El recinto norteamericano cuenta con una capacidad habilitada para albergar a 64.146 espectadores y se espera un marco imponente para el pitazo inicial, el cual está pactado para las 17:30 de nuestro país (16:30 en el horario local).
La Federación Internacional de Fútbol Asociado determinó que las acciones reglamentarias sean conducidas por un cuerpo arbitral de origen africano y asiático. El juez principal de la contienda será el marroquí Jalal Jayed, quien estará secundado desde las bandas por sus compatriotas Zakaria Brinsi y Mostafa Akarkad como asistentes uno y dos, respectivamente. En tanto, las labores en la zona de banquillos estarán respaldadas por el colegiado de China, Ma Ning, oficiando como cuarto árbitro, y su coterráneo Zhou Fei en la función de quinto juez oficial.
El planteamiento de resistencia colectiva y el orden táctico que ha caracterizado al proceso actual serán las principales herramientas con las que Paraguay buscará neutralizar el poderío europeo, con la firme ilusión de estirar su estadía en tierras norteamericanas y meterse entre las mejores dieciséis selecciones del planeta.
