El técnico español Mikel Arteta decidió mover la rotación de forma drástica y priorizar el inminente choque del fin de semana ante el Liverpool, presentando un alineación alternativa plagada de suplentes. Sin embargo, la apuesta táctica le salió cara: el modesto rival se puso en ventaja a los 21 minutos con un disparo cruzado de Aaron Loupalo-Bi, obligando a los Gunners a remar desde atrás durante todo el compromiso.
Errores individuales, expulsiones y los fantasmas del pasado que persiguen a la gestión del DT
Pese a que el atacante Viktor Gyökeres logró anotar el tanto del empate a los 50 minutos para devolver la tranquilidad parcial, la noche se complicó todavía más para el conjunto londinense cuando la joven promesa de 16 años, Max Dowman, vio la tarjeta roja a los 85 minutos de juego. Ya en la tanda desde el punto penal, la falla del brasileño Bruno Guimarães inclinó definitivamente la balanza, permitiendo que el defensor Conor Haughey sentenciara la gesta para los locales.
Esta sorpresiva eliminación reflota las duras críticas hacia las decisiones de Arteta en los torneos de eliminación directa, recordando tropiezos previos ante escuadras de divisiones inferiores como Southampton en la FA Cup o Nottingham Forest en ediciones anteriores. Sin chances de pelear por la Copa de la Liga este curso, el vestuario londinense regresa con las manos vacías y expuesto a un duro juicio mediático justo antes de afrontar una prueba crucial en la tabla del torneo doméstico.
