El duelo estuvo marcado por la escasez de efectividad y las notables intervenciones del guardameta belga Senne Lammens, quien sostuvo a los Diablos Rojos ante las constantes arremetidas por las bandas de Desiré Doué y Bradley Barcola. La ausencia de Mbappé, desafectado por una lesión sufrida en el triunfo previo ante Turquía, obligó a Zidane a mover el banquillo sobre los 77 minutos dando paso a Ousmane Dembélé, Rayan Cherki y el propio Olise. La apuesta dio frutos inmediatos cuando el atacante del Bayern Múnich encaró en velocidad desde el costado derecho, dejó en el camino a Maxim De Cuyper y sacó un zurdazo raso pegado al poste para decretar el gol de la victoria.
Liderazgo galo y la vuelta de Mancini que sacude el grupo
Con este resultado, la escuadra dirigida por Zidane se apodera en soledad de la cima del Grupo A1 con 6 puntos, relegando a Bélgica a la segunda ubicación con 3 unidades. El calendario de los franceses marcará ahora el debut de Zizou en suelo local este viernes, cuando reciba a Italia en el Stade de France, en un ambiente caldeado por el regreso de Roberto Mancini al mando de la Azzurra, que viene de aplastar 4-1 a Turquía en Bursa.
El cruce de vuelta entre franceses y belgas no se hará esperar, ya que volverán a verse las caras en territorio parisino la próxima semana, en un tramo del certamen que definirá el rumbo de la clasificación y pondrá a prueba la capacidad de recambio de los dirigidos por Zidane sin su capitán estelar.














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