Oriente Petrolero, el club que lo vio nacer futbolísticamente y que hoy preside su amigo y excompañero de la Selección de Bolivia, Ronald Raldes, le abrió la puerta para volver a calzarse los botines. Apenas pisó suelo cruceño, el “Flecheiro” fue contundente:
“No me hubiera perdonado no volver a jugar en Oriente Petrolero”.



Su retiro en 2024 se adelantó tras el fallecimiento de su padre, un golpe durísimo que cambió sus planes. Pero el fuego competitivo volvió a encenderse. Y con él, el gran objetivo: regresar a la Selección de Bolivia y pelear por un cupo al Mundial.
La presentación oficial se realizó el sábado 14 de febrero, en el renovado estadio “Tahuichi” Ramón Aguilera, en un simbólico Día de San Valentín. Porque si hay una historia de amor en el fútbol boliviano, es la de Marcelo Moreno con Oriente Petrolero.
Tras debutar y marcar su primer gol profesional con Oriente, Moreno partió al exterior para construir una carrera brillante: goleador en Brasil, artillero de Copa Libertadores, campeón de la Europa League, protagonista en dos de las cinco grandes ligas del mundo y máximo goleador histórico de la Selección Boliviana.
Hoy, el ídolo regresa a casa. Vuelve a besar el escudo que le abrió la primera puerta. Vuelve a ser jugador activo. Y si todo sale según lo planeado, volverá también a vestir la camiseta de la Verde en el repechaje mundialista.














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