La postura oficial del ente rector del fútbol mundial se dio a conocer luego de un encuentro de altos dirigentes llevado a cabo en Rabat. La reunión buscaba abordar el complejo escenario que atraviesa la cúpula del organismo tras la iniciativa inconclusa de comercializar participaciones de la Copa del Mundo a fondos e inversores privados.
Puja por la sede decisiva y presiones políticas
Las especulaciones cobraron fuerza a raíz de publicaciones del medio británico The Times, donde se indicaba que el titular de la FIFA pretendía asegurar el apoyo de la federación marroquí para el próximo periodo eleccionario fijado para 2027. En ese contexto, el estadio Hassan II de Casablanca surge como la opción impulsada por Marruecos, mientras que España aspira a albergar el partido definitorio en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.
El certamen orbital de 2030 contempla una organización conjunta compartida entre España, Portugal y Marruecos, además de la disputa de tres compromisos conmemorativos en suelo sudamericano. El panorama interno de la institución muestra posturas encontradas, con el retiro de respaldo manifestado por distintas asociaciones miembro y posturas críticas asumidas por exfutbolistas de trayectoria internacional como el portugués Luis Figo.
