La revisión de esta normativa interna se originó tras los inconvenientes experimentados por futbolistas de renombre internacional como el defensor marroquí Achraf Hakimi, el delantero brasileño Vinicius Junior y el mediocampista neerlandés Frenkie de Jong. Durante sus respectivas conferencias protocolares, los citados atletas manifestaron públicamente su predisposición y deseo de responder en español a las consultas de los cronistas, una opción que fue denegada inicialmente por los comisarios de la organización al no estar contemplada en los canales de traducción pautados para esos compromisos específicos.
El origen de la restricción y el impacto en las sedes norteamericanas
Hasta el momento, la matriz organizadora aplicaba un reglamento tradicional que consistía en proveer traductores oficiales únicamente para las lenguas nativas de las dos selecciones en competencia, sumando el inglés como el idioma de cobertura universal. Si bien los compromisos celebrados en los estadios de México contaron desde el primer día con soporte en castellano por razones de localía, las ruedas de prensa desarrolladas en sedes de los Estados Unidos se ciñeron estrictamente a la regla, limitando las opciones de interacción para los profesionales de la comunicación.
Un claro ejemplo de esta situación ocurrió en el Estadio MetLife de Nueva Jersey durante la previa del choque entre Marruecos y Brasil. En dicha oportunidad, la plataforma tecnológica dispuso de cinco frecuencias sonoras que abarcaron el árabe, el francés, el portugués, el inglés y el italiano, este último habilitado de forma excepcional por la presencia del seleccionador Carlo Ancelotti, dejando fuera de la grilla al español a pesar del masivo interés de las cadenas televisivas y radiales de origen hispano.
Una rectificación basada en el arraigo de los futbolistas en el balompié hispano
Los cuestionamientos formulados por los propios protagonistas empujaron a las autoridades de la FIFA a evaluar el contexto cultural y profesional de la actual cita ecuménica. Para la flexibilización de la norma, el comité organizador sopesó la abrumadora presencia de medios informativos de habla hispana acreditados en las diferentes ciudades, así como el perfil de un gran porcentaje de las figuras internacionales que dominan el idioma debido a sus extensas trayectorias en los campeonatos de España y Sudamérica.
El trasfondo de los jugadores involucrados justifica la necesidad del cambio adoptado. Hakimi, nacido y criado en la capital española, se formó de manera íntegra en las divisiones inferiores del Real Madrid; Vinicius Junior transita su octavo año de residencia en la estructura de la Casa Blanca, mientras que Frenkie de Jong acumula siete temporadas consecutivas defendiendo la camiseta del Barcelona. Con esta unificación de criterios, el ente futbolístico busca optimizar el flujo de información y garantizar que los aficionados de todo el planeta accedan a las declaraciones sin barreras idiomáticas.
