Bajo las directrices del seleccionador Gustavo Alfaro, el plantel albirrojo va dejando atrás la carga regenerativa inicial para adentrarse de lleno en los conceptos futbolísticos que implementará el próximo sábado. La jornada matutina arrancó con un circuito funcional de alta intensidad en las instalaciones del gimnasio, complementado con una dinámica recreativa destinada a descomprimir la tensión natural de las instancias definitivas.
Fútbol formal con la colaboración de atletas locales
Posteriormente, las actividades se trasladaron al campo de juego, donde el cuerpo técnico dispuso un bloque de ejercicios de circulación de balón a un toque y trabajos físicos de velocidad específica (RCA). El plato fuerte de la movilización consistió en una práctica formal de fútbol en la que el estratega argentino comenzó a probar los movimientos de contención y las transiciones rápidas en ofensiva.
Un aspecto destacado de la sesión vespertina fue la participación de un selectivo de la academia de fútbol de la Universidad de Pensilvania. Los juveniles locales sirvieron como Sparrings para el esquema paraguayo, brindando una dinámica competitiva diferente y compartiendo una experiencia enriquecedora junto a las figuras de la plantilla sudamericana al cierre de los trabajos de campo.
Momento de máximo hermetismo de cara al sábado
El cronograma de la delegación paraguaya establece una nueva movilización para este jueves a las 17:15, hora local, repitiendo el escenario de la casa de estudios norteamericana. A diferencia de las jornadas previas, este entrenamiento se desarrollará estrictamente a puertas cerradas para el público y los medios de comunicación acreditados.
Con esta disposición, Gustavo Alfaro buscará el máximo hermetismo posible para ensayar las variantes nominales en el equipo base, pulir las pelotas paradas y definir la estrategia con la que la Albirroja intentará neutralizar el poderío ofensivo galo el próximo sábado 4 de julio en el Lincoln Financial Field.
