La jornada en Estados Unidos comenzó con incertidumbre debido a las intensas precipitaciones, lo que obligó a reprogramar los horarios. Tras la bandera verde, Duerksen quien largó desde la sexta posición tras una penalización ajena, mostró un ritmo agresivo y efectivo, escalando rápidamente hasta el cuarto lugar. Con el correr de los minutos y la aparición de los primeros incidentes, Joshua logró posicionarse en el tercer escalón provisional, acechando a los líderes Rafael Câmara y Kush Maini.
Ante la mejora progresiva de la pista, el equipo optó por mantener al paraguayo en pista mientras otros competidores ingresaban a boxes. Esta estrategia llevó a Duerksen a tomar la punta de la carrera en la vuelta 11. Sin embargo, el exceso de interrupciones por coches de seguridad (Safety Car) obligó a que la competencia se definiera por tiempo (25 minutos) en lugar del total de vueltas pactadas.
En un momento crítico y bajo régimen de bandera amarilla, una entrada a boxes para el cambio de neumáticos relegó a Joshua hasta la duodécima posición. A pesar de caer en el clasificador, el paraguayo demostró nuevamente su capacidad de remontada, logrando escalar posiciones en los últimos suspiros para cruzar la meta en el décimo puesto y asegurar una unidad para el campeonato.
Sentía que la victoria era nuestra.
Tras la carrera, Joshua utilizó sus redes sociales para llevar tranquilidad a sus seguidores y respaldar a su equipo. «No voy a mentir, sentía que la victoria era nuestra hoy. La mala suerte fue la responsable de este resultado», expresó el piloto, aclarando que las neutralizaciones ocurrieron en los momentos menos oportunos para su estrategia de paradas.
Duerksen cerró el fin de semana en Miami sumando dos puntos (uno en la carrera sprint y otro en la principal), manteniendo el optimismo de cara a las próximas citas del calendario, donde el ritmo del auto ha demostrado estar a la altura de los puestos de vanguardia.
