El desempeño guaraní estuvo impulsado por nombres propios que escribieron páginas doradas. Julio César Mirena conquistó el primer oro nacional en patinaje de velocidad en los 10.000 metros, mientras que Lars Flaming rompió el récord suramericano en lanzamiento de jabalina con una marca de 84,36 metros. A estas gestas se sumaron el doblete dorado de Sofía García en golf, los títulos inéditos en pádel con Martín Abud y Facundo Denhike, en squash con Fiorella Gatti y Luján Palacios, además de los oros conseguidos por Erika Alarcón en patinaje artístico, Nicole Martínez en remo y la selección masculina de fútbol.
Nuevas disciplinas en el podio, participación multitudinaria y el cierre de la llama suramericana
La incursión en deportes emergentes también aportó al medallero, destacando la medalla de bronce obtenida por Verónica Chávez en E-Sports (EA Sports FC) y el metal plateado de Fiorela Rodríguez de Mello en la modalidad de coastal rowing. La diversidad de conquistas en disciplinas como tenis de mesa, judo, taekwondo, natación, halterofilia y canotaje reflejó un crecimiento multidisciplinario que abre el debate sobre el apoyo a los deportes no tradicionales.
En el plano organizativo, el evento multidisciplinario desarrollado entre Santa Fe, Rosario y Rafaela congregó a más de 4.000 deportistas de 15 países y movilizó a más de 3,5 millones de espectadores a lo largo de dos semanas. La ceremonia de clausura en el Parque del Sur marcó el apagado de la llama panamericana y la devolución de los pabellones oficiales a la Odesur, sellando una edición donde la delegación paraguaya retornó al país con registros que reconfiguran el mapa deportivo nacional.
