Romero, considerado un auténtico referente y uno de los futbolistas que más dio la cara durante los periodos de mayor inestabilidad del combinado nacional, utilizó sus plataformas digitales de comunicación para compartir un reflexivo y maduro pronunciamiento, exteriorizando sus sentimientos ante la determinación del cuerpo técnico.
El dolor de quedar al margen y el respeto a la conducción técnica
A través de un extenso texto difundido inicialmente en sus estados de la aplicación de mensajería WhatsApp, el atacante revivió el fuerte lazo afectivo que lo une a la indumentaria albirroja, admitiendo el impacto anímico de la noticia pero exhibiendo una notable hidalguía deportiva.
“Durante más de una década he tenido el altísimo honor de vestir y salir a defender a la selección paraguaya, afrontando en especial uno de los tramos más complejos y espinosos de nuestra historia balompédica. Precisamente por esa razón, hubiese resultado algo sumamente significativo para mi carrera poder formar parte de este instante y disputar la Copa del Mundo con la bandera de mi país. No obstante, el fútbol se rige por estas reglas. Se trata de determinaciones técnicas que escapan al control de un solo individuo; podemos encontrarnos de acuerdo con ellas o manifestar disconformidad, pero la obligación primordial es la de acatarlas y respetarlas siempre”, reflexionó con altura el delantero.
Pese a la decepción de no concretar el anhelo de competir en la Copa del Mundo, el futbolista rescató la gratitud por haber dejado su huella en el proceso de las clasificatorias sudamericanas que permitieron que el país retorne a la élite internacional tras más de una década y media de frustraciones. “En lo personal, permanezco con el orgullo intacto por cada vivencia experimentada en estas eliminatorias, valorando cada compromiso y cada oportunidad en la que me tocó representar a Paraguay en el campo”, apuntó.
Un respaldo incondicional como ciudadano y patriota
Haciendo gala de un genuino espíritu de equipo y despojándose de cualquier tipo de resentimiento, el atacante de Boca Juniors enfocó sus últimas líneas en transmitir energías positivas al grupo humano que viajará en los próximos días a la competencia internacional, solicitando el respaldo unánime de toda la afición paraguaya.
“Me genera una satisfacción inmensa constatar que nuestro seleccionado regresa a una Copa del Mundo tras dieciséis años de ausencia. Comprendo a la perfección el valor que encierra este logro para todo nuestro pueblo y me enorgullece saber que aporté mi propio grano de arena para colocar a Paraguay en el sitial que le corresponde por historia. Mucho antes de mi condición como profesional del fútbol, está mi orgullo de haber nacido paraguayo, por lo que insto a que empujemos todos juntos en este acontecimiento histórico. Son ellos los encargados de hacer resonar nuestras estrofas ante la mirada del planeta entero y no me cabe duda de que completarán una digna representación. Les auguro el mayor de los éxitos a mis compañeros y a cada miembro de la comitiva oficial”, concluyó afectuosamente.
Con esta emotiva despedida, Ángel Romero cierra un capítulo trascendental en el ciclo mundialista. Detrás queda una hoja de servicios que abarca la disputa de cuatro procesos de eliminatorias, registrando su producción más fructífera rumbo a la cita de Catar 2022, donde festejó cuatro anotaciones y cedió tres asistencias. En líneas generales, el historial estadístico del atacante con el escudo paraguayo contempla un total de 52 compromisos internacionales y 8 goles anotados, sumando además participaciones oficiales en las ediciones de la Copa América de Brasil 2021 y Estados Unidos 2024.
