El grito sagrado que definió el destino del encuentro llegó a los 39 minutos de la primera etapa, cuando Mauricio Villagra apareció con absoluta contundencia para batir la portería defendida por Santiago Godoy. Tras el impacto, el equipo conducido técnicamente por el histórico Félix Torres supo replegar sus líneas, sostener la ventaja con uñas y dientes y frenar todos los embates desesperados del elenco limpeño.
El equipo de Mona Brítez no encontró el camino y la tensión se apoderó de la recta final
En el segundo tiempo, el estratega de Sportivo Limpeño, Jorge «Mona» Brítez, echó mano al banquillo e introdujo múltiples variantes ofensivas buscando revertir la historia. Pese a las modificaciones y los intentos de la visita por romper el cerrojo defensivo, el conjunto local resistió con firmeza, cortando el juego en momentos clave e incluso cargándose con amarillas cerca del cierre para asegurar los tres puntos.
Con este resultado, Silvio Pettirossi consuma un triunfo de oro que sacude la tabla en la recta definitoria del campeonato de ascenso. Por su parte, la escuadra de Limpeño masticó la amargura de una caída dolorosa en un escenario sumamente complicado, dejando al descubierto la fragilidad del equipo en momentos donde no hay margen para el error.
