La noche en el Günther Vogel quedará grabada en la memoria del hincha sanlorenzano como el día en que la fe movió montañas. En un duelo que parecía imposible por los antecedentes, el Sportivo San Lorenzo dio el gran «batacazo» del torneo al vencer por la mínima diferencia a Guaraní, cortando una racha de 15 partidos sin conocer la victoria desde su regreso a la máxima categoría.
El equipo dirigido por Julio César Cáceres saltó al campo con una disposición táctica sorprendente y llena de sacrificio. El «Rayadito» presentó variantes que terminaron siendo claves: Luis Franco se agigantó bajo los tres palos, mientras que Iván «Tito» Torres mostró una faceta inédita y sacrificada como volante central, dándole equilibrio a un equipo que dejó la vida en cada pelota.
El delirio total llegó a los 72 minutos del encuentro. En una jugada cargada de emoción, el debutante Matías Agüero se vistió de héroe para mandar el balón al fondo de las redes y firmar el 1-0 definitivo. San Lorenzo aguantó con el alma los minutos finales para asegurar tres puntos que significan mucho más que una simple victoria: es el fin de una pesadilla que arrastraba 10 derrotas y 5 empates en lo que va de la temporada 2026.
Por el lado del Legendario, la desazón es absoluta. El conjunto de Leandro «Pipi» Romagnoli llegaba en alza tras dos triunfos consecutivos, pero se estrelló contra la muralla defensiva del local. Cuando parecía que Guaraní despegaba definitivamente para pelear arriba, sufrió una caída estrepitosa ante el equipo que, hasta hoy, era el ultimo del certamen.
