¿Golpe de estado blanco o capricho de Florentino? Rafa Nadal desembarca en la directiva del Real Madrid tras el aval del club

El universo del fútbol mundial se vio sacudido por una bomba dirigencial que promete generar chispas tanto en los escritorios como en las gradas. El Real Madrid oficializó que la leyenda del tenis mundial y ganador de 22 títulos de Grand Slam, Rafael Nadal, se sumará de manera formal a la cúpula de mando de la institución merengue, provocando una ola de reacciones entre quienes celebran su llegada y aquellos que cuestionan la irrupción de una figura del tenis en las decisiones de un gigante del balompié.

¿Golpe de estado blanco o capricho de Florentino? Rafa Nadal desembarca en la directiva del Real Madrid tras el aval del club

La propuesta formal para integrar al extenista a la Junta Directiva será presentada en la Asamblea General de Socios convocada para el próximo 21 de noviembre, fecha en la que el estamento social deberá ratificar el movimiento impulsado desde la alta cúpula. La maniobra cuenta con la venia absoluta del presidente Florentino Pérez, quien busca abrochar a una de las figuras más influyentes del deporte español e histórico socio de honor del club desde el año 2011.

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El propio Nadal no tardó en reaccionar a la noticia a través de sus plataformas oficiales, publicando postales que encendieron la nostalgia del madridismo: «He aceptado esta propuesta con mucha ilusión, ganas de aprender y aportar todo lo que pueda», manifestó el manacorí, acompañando sus palabras con una fotografía de su infancia vistiendo la camiseta blanca y otra saludando en el césped del Santiago Bernabéu.

El desembarco de Rafa en la cúpula del rey de Europa suma además un ingrediente con picante histórico: el exnúmero uno del mundo es sobrino directo de Miguel Ángel Nadal, histórico exfutbolista que defendió durante años la camiseta del acérrimo rival, el Barcelona. A pesar de esos lazos de sangre blaugrana, el Rey de la Tierra Batida jamás ocultó su devoción desmedida por el conjunto de la capital, convirtiéndose ahora en una pieza ejecutiva que promete dar mucho de qué hablar en la política interna de la Casa Blanca.

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