El conjunto dirigido por Néstor Lorenzo encaró el choque con la urgencia de reestructurar su funcionamiento colectivo luego de las renuncias definitivas de James Rodríguez y Juan Fernando Quintero. Tras una primera parte apática e invadida por la cautela táctica, el estratega argentino movió el banquillo en el complemento, inyectó sangre joven al esquema y desatascó un encuentro que amenazaba con el libreto del estancamiento.
Juventud desatada y crisis profunda en el banquillo peruano
La apertura del marcador se produjo a los 56 minutos gracias a un violento zurdazo lejano del lateral Samuel Velásquez, quien festejó su primer gol con la camiseta absoluta en apenas tres presentaciones. La sentencia definitiva llegó en el tiempo añadido, cuando el debutante Daniel Arcila firmó el 2-0 a los 91 minutos, consolidando la apuesta de renovación del cuerpo técnico colombiano.
En la vereda opuesta, el desplome futbolístico de Perú vuelve a poner contra las cuerdas la continuidad del proceso técnico. Sin respuestas físicas ni variantes tácticas en la etapa complementaria, la Blanquirroja sumó un nuevo tropiezo que despierta duras críticas en la prensa de su país ante la falta de alternativas jóvenes capaces de tomar la posta de los referentes históricos.














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