Tras haber rescatado un valioso empate con equipo alternativo ante el Santos en Brasil por la Sudamericana, el conjunto funebrero puso lo mejor que tenía en cancha. Aunque el inicio fue reñido, la balanza comenzó a inclinarse a los 39 minutos cuando Allan Wlk, con la eficacia que lo caracteriza, cambió un penal por gol para el 1-0 parcial.
En la segunda mitad se vino el vendaval amarillo. Richard Ortiz, quien ya venía de ser el héroe en Vila Belmiro, ingresó desde el banco para anotar un doblete en apenas ocho minutos, sentenciando prácticamente el encuentro. La debacle para el «Gallo Norteño» se acentuó con la expulsión de Oscar Romero, dejando espacios que fueron aprovechados por Wilfrido Báez, quien tras una gran corrida puso el cuarto, y Nicolás Marotta, quien cerró la cuenta sobre el final.
Con este triunfo, el equipo de la «C» corta una racha de tres partidos sin ganar en el plano doméstico y reafirma que la prioridad del club es asegurar su estadía en la máxima categoría.
La realidad del 2 de Mayo es opuesta y preocupante: ya son seis encuentros sin victorias para los dirigidos por Eduardo Ledesma. La crisis de resultados no solo pone en duda la continuidad del cuerpo técnico, sino que obliga al equipo pedrojuanino a empezar a mirar con mucha atención la tabla de promedios, donde su margen de error se ha reducido peligrosamente.
