En medio de la frustración por la caída en el estado de Florida, Alfie Haaland, exfutbolista profesional y padre de la máxima figura de la escuadra nórdica, exteriorizó su malestar con una tajante declaración a través de las plataformas digitales. Quien fuera jugador de clubes ingleses de renombre utilizó sus redes sociales para contestar el análisis de un cronista británico, argumentando sin rodeos que el conjunto de los Tres Leones fue salvado por los fallos referiles y sentenciando que sentía que a su delegación la habían despojado de una victoria legítima.
Las dos acciones que desataron la controversia en el campo
La reacción del exdefensor noruego apuntó directamente a dos jugadas específicas que condicionaron el rumbo del encuentro en territorio norteamericano. La primera de ellas ocurrió en el epílogo del primer tiempo, cuando Noruega vencía transitoriamente gracias a una anotación de Andreas Schjelderup. Inglaterra alcanzó la paridad por intermedio de Bellingham, pero la jugada previa generó protestas debido a que el esférico, tras un despeje del guardameta Ørjan Nyland, presuntamente impactó contra los cables de una de las cámaras de transmisión televisiva. No obstante, las autoridades organizativas respaldaron la validez del gol aclarando que la tecnología interna del balón no registró alteración alguna que evidenciara dicho contacto.
El segundo foco de tensión se produjo a los 57 minutos de tiempo corrido, instante en el que a Noruega se le invalidó una conversión de Torbjörn Heggen que hubiese significado el 2-1 provisional. El colegiado principal acudió a la pantalla de revisión tras un llamado del VAR y constató un empujón previo de Erling Haaland sobre el mediocampista Elliot Anderson en la antesala de la ejecución de un tiro de esquina. Al corroborarse la falta antes de que el balón se encontrara formalmente en disputa, la acción culminó con la anulación del tanto y la orden de reiterar el lanzamiento desde el córner.
El respaldo reglamentario y una campaña histórica para los escandinavos
Pese al descontento generalizado de los aficionados y familiares del plantel nórdico, el procedimiento aplicado por el juez principal se encuadró dentro de las nuevas directrices aprobadas por la International Football Association Board y la FIFA de cara a este certamen. El nuevo protocolo del sistema de videoarbitraje faculta la revisión de infracciones manifiestas cometidas por el cuadro atacante antes de que la pelota ruede en un balón parado, siempre que estas acciones deriven directamente en una conquista, un penal o una cartulina, obligando a repetir el saque una vez cobrada la falta.
Más allá del trago amargo que significó la despedida en la prórroga ante una de las potencias del torneo, la actual participación de Noruega en suelo estadounidense representa un hito sin precedentes para el balompié de su nación. Al meterse entre los ocho mejores combinados del planeta, la actual generación de los denominados Vikingos superó las barreras históricas de las ediciones de 1938 y 1998, donde solo habían logrado acceder hasta los octavos de final, despidiéndose de la cita norteamericana con el registro más alto de su historial futbolístico.
