El conflicto se inició tras un cruce dentro del área entre Everson y Christian, situación que encendió los ánimos y derivó en una batalla campal entre futbolistas de ambos planteles. La situación se salió de control al punto de que el árbitro del compromiso, Matheus Candançan, terminó registrando un total de 23 expulsados en su informe oficial.
En el acta arbitral, el juez detalló parte de lo ocurrido:
“Tras recibir una falta, derribó a su oponente, cargó con él y lo golpeó brutalmente en la cara con la rodilla. Aclaro que tras esta acción se desató una pelea generalizada lo que hizo imposible mostrarle la tarjeta roja”.
Entre los jugadores sancionados aparece también el defensor paraguayo Júnior Alonso, quien se vio involucrado en los incidentes y participó activamente en la trifulca.
En lo estrictamente deportivo, Cruzeiro terminó imponiéndose por 1-0 en el marcador, resultado que le permitió consagrarse campeón del torneo estadual y poner fin a una sequía de seis años sin títulos en la competencia.














Dejá tu comentario