A los 72 minutos, cuando el 2 de Mayo resistía como podía ante Alianza Lima, el árbitro brasileño Flavio Souza sancionó penal a favor del conjunto paraguayo.
Elías Alfonso, uno de los más desequilibrantes del equipo, no dudó en asumir la responsabilidad. Quería ejecutar el que probablemente sería el penal más importante en la historia institucional del club. Pero en ese instante ocurrió lo inesperado.
El entrenador Eduardo Ledesma decidió mover el banco y ordenó el ingreso de Brahian Ayala. Alfonso dejó el campo con visibles gestos de molestia, en una escena que las cámaras captaron en vivo y que rápidamente se volvió viral.
Sin embargo, el fútbol tenía preparado otro capítulo. Ayala ingresó decidido, tomó el balón y sacó un zurdazo implacable para decretar el 1-1 que terminaría sellando la clasificación a la Fase 2 de la Copa Libertadores.
Tras el partido, el propio Ayala explicó la situación:
“Elias es un hermano. Le pido disculpas y sé que entenderá. Fui yo el que le pidió al entrenador patear ese penal porque tenía la corazonada de que iba a poder marcar”

La decisión fue polémica, pero el resultado fue histórico. El Sportivo 2 de Mayo avanzó en su primera participación copera y ahora se medirá ante Sporting Cristal en la Fase 2 de la Copa Libertadores 2026.