La postulación del diez llegó a ganar fuerza en la antesala, pero la menor exigencia competitiva de la Major League Soccer estadounidense y la falta de coronación en el reciente Mundial disputado en suelo norteamericano terminaron pasando una pesada factura a las aspiraciones del atacante. El veredicto de los votantes evidenció la distancia entre el nivel de la liga norteamericana y la máxima élite europea, desatando una marea de opiniones sobre la vigencia real de su candidatura.
Casi dos décadas en la cúspide pese a la distancia en el marcador final
A pesar del duro revés en las votaciones que lo margina de los puestos de privilegio, la carrera de la figura albiceleste mantiene números de leyenda. A 19 años de su primer podio histórico en 2007 cuando quedó escolta de Kaká, el rosarino sigue figurando entre los nombres principales del planeta.
El quinto puesto confirma el recambio generacional y de jerarquía en el trofeo, pero ratifica la longevidad de una figura que, aún lejos de la primera línea de clubes en Europa, continúa colándose en la discusión frente a las principales estrellas del fútbol global.
