El adiestrador hizo hincapié en la necesidad urgente de recuperar el prestigio internacional para que el mercado global vuelva a considerar al jugador paraguayo como un elemento de absoluta confianza. Para lograr esa evolución, Alfaro reveló que él mismo comenzó por casa al realizar modificaciones en su cuerpo técnico, en las planificaciones y en los criterios de búsqueda, buscando elevar el listón sin perder la garra y la esencia histórica de la Albirroja.
La ambiciosa meta internacional para Olimpia, Cerro Porteño y Nacional en las copas de la Conmebol
Lejos de quedarse solo en el diagnóstico, el DT de la Selección Paraguaya trazó un desafío concreto a mediano plazo para los clubes de la primera división de nuestro balompié. Alfaro expresó su deseo de ver a Olimpia levantando la Copa Libertadores, a Cerro Porteño peleando en lo más alto y a Nacional repitiendo gestas históricas como la final del año 2014, señalando que en un plazo de tres años Paraguay debería tener siempre a un representante entre los cuatro finalistas de la Libertadores o la Sudamericana.
El entrenador concluyó que el país cuenta con la capacidad, la infraestructura y el compromiso dirigencial necesarios para dar ese salto de calidad. No obstante, advirtió que el objetivo no se alcanzará únicamente con buena voluntad, sino mediante un trabajo estructurado y de alta exigencia que le permita al fútbol paraguayo volver a ser altamente competitivo en todos sus frentes.
