El Santo, sumido en una profunda sequía de victorias con apenas 3 unidades acumuladas, llega tras rescatar un sufrido empate 1-1 frente a Guaraní. La consigna del Rayadito es aferrarse a la localía para romper el maleficio y dar el gran golpe del fin de semana. Por su parte, el Triqui atraviesa un momento dulce tras trepar a los 23 puntos gracias a su sacrificado triunfo 3-2 sobre Sportivo Luqueño, buscando encadenar una nueva victoria para no ceder terreno en la pelea por el título.
La paternidad del Triqui en Primera y una cuadrilla arbitral bajo escrutinio
El historial de enfrentamientos en la máxima categoría expone un marcado dominio a favor de la escuadra de Santísima Trinidad. En tres antecedentes disputados hasta la fecha, Trinidense se impuso en dos ocasiones e igualaron en el compromiso restante, registrando un saldo de 6 goles a favor para el auriazul y solo 2 para el cuadro universitario, antecedentes que añaden una dosis extra de morbo y sed de revancha en filas locales.
Para impartir justicia en este caliente cara a cara, la Comisión de Árbitros designó a Carlos Paul Benítez como juez principal, secundado por las líneas de Guido Miranda y Nadia Weiler, con Aldo Quiñónez como cuarto árbitro. El manejo de la tecnología estará bajo la lupa, con Ulises Mereles a cargo del VAR y Eduardo Cardozo en el AVAR, completando la nómina de autoridades para un partido que puede marcar un punto de inflexión en el torneo.
