La llegada de Pitta cobró un tinte sumamente emotivo debido a las particulares circunstancias que rodearon su llamado y al profundo significado personal que representa para el futbolista el regreso de Paraguay a la máxima cita ecuménica. El delantero desembarcó en suelo nacional en la jornada de este lunes, en un momento donde ya se encontraba preparando las maletas para disfrutar de un periodo de vacaciones familiares, cuando recibió el llamado telefónico del cuerpo técnico en la noche del domingo.
Un sueño escolar que se transforma en realidad
En su primer contacto con los medios de comunicación en zona mixta, el atacante no ocultó su emoción y rememoró cómo vivió la última participación mundialista de la Selección Nacional, allá por el año 2010, cuando apenas era un niño en etapa escolar.
“Siempre tengo esa imagen en la memoria, observando los partidos por televisión. Me tocó vivir ese Mundial en la escuela; llevábamos el aparato de televisión con mis compañeros de aula para poder ver los compromisos. Por eso, hoy es un orgullo tremendo poder representar al país desde adentro de la cancha”, confesó el futbolista con notable emoción.
Para el atacante, este llamado constituye la recompensa a un largo proceso de sacrificios que arranca desde la infancia. “Es un orgullo muy grande al repasar todas las vivencias que uno atraviesa desde chico para poder estar en este lugar. Es un sueño hecho realidad, algo que anhelaba desde mis inicios. Considero que todo jugador sueña primero con llegar al combinado nacional y, posteriormente, con disputar una Copa del Mundo. Trabajé intensamente por este espacio, aguardé mucho tiempo y hoy me siento sumamente feliz”, añadió.
Superación médica y la alegría compartida en Brasil
El camino del ariete hacia la lista definitiva no estuvo exento de complicaciones. Si bien formó parte del arranque del proceso comandado por Gustavo Alfaro, una serie de problemas físicos lo marginaron de las citas previas. No obstante, el jugador nunca bajó los brazos y mantuvo la regularidad en el exigente balompié brasileño.
“Tuve un excelente inicio de semestre. Las lesiones que arrastraba del año pasado me generaron cierta incomodidad, pero actualmente me encuentro óptimo, tanto en el aspecto físico como en la faceta mental. Nunca perdí la fe porque era consciente de que mi ausencia se debía exclusivamente a los temas médicos. Sabía que debía aguardar hasta el último instante, así que seguí trabajando en silencio y cumpliendo con mi labor en el club”, explicó respecto a su resiliencia.
La convocatoria de Pitta también generó un impacto histórico en campamento del Red Bull Bragantino. La institución de Bragança Paulista celebró por todo lo alto el llamado de su atacante, compartiendo videos y dedicatorias especiales en sus plataformas digitales oficiales, al tratarse del primer futbolista en toda la historia de dicha entidad en ser seleccionado para disputar una Copa del Mundo. Con su incorporación, el cuerpo técnico de la Albirroja dispone de la totalidad de sus piezas para afrontar la competencia.
