“Somos conscientes de las especulaciones que rodean a la Finalísima, dada la situación en la región”, afirmó la UEFA en un comunicado.
La organización agregó que, por el momento, no se considera una sede alternativa, aunque se mantienen conversaciones con los organizadores locales para garantizar la realización del partido.
La Conmebol coincidió en que la decisión final se tomará a fines de la próxima semana y señaló que “la idea de todos es jugar”, subrayando la importancia del duelo, en el que podrían enfrentarse Lionel Messi y Lamine Yamal, íconos del pasado y presente del FC Barcelona.
El encuentro representa el último partido por un título oficial de selecciones antes del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio. Argentina buscará defender la estrella conquistada en Catar 2022, mientras que España intentará ganar su segunda corona, tras la obtenida en Sudáfrica 2010.
El seleccionador español, Luis de la Fuente, señaló que, en caso de no poder jugarse en Catar, se evaluaría una sede alternativa, aunque recalcó que su objetivo es disputar los partidos cuanto antes, dado que la Roja no juega desde noviembre. Por su parte, la AFA y Lionel Scaloni no se han manifestado públicamente desde el inicio de la crisis en la región, luego de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y la posterior respuesta iraní con misiles.
