El “Cabo” vuelve a La República de Luque con una misión clara: enderezar el rumbo y alejar los fantasmas del descenso.
Su primer ciclo en Luqueño se dio entre octubre de 2018 y febrero de 2019. En aquella etapa dirigió 13 partidos, con un saldo de 4 victorias, 3 empates y 6 derrotas. Ahora tendrá una realidad distinta y un desafío mayor.
El estreno no será sencillo: debutará este sábado ante Libertad, en La Huerta, desde las 20:30, en un escenario siempre exigente.
Más allá de lo inmediato, la preocupación de la dirigencia auriazul pasa por la tabla de promedios. Luqueño se encuentra en una zona comprometida, ocupando el décimo puesto con 1,229, apenas por encima de Ameliano (1,197) y San Lorenzo (0,125), ambos en zona de descenso directo.
