Batalla de titanes en París: Dani Vallejo roza la gloria en una épica remontada ante Kouamé

El tenis paraguayo estuvo a las puertas de escribir una de las páginas más doradas y emotivas de su historia contemporánea. En el marco de la segunda ronda de Roland Garros, la raqueta número uno de nuestro país, Adolfo Daniel Vallejo, protagonizó una exhibición de coraje, resistencia y amor propio sobre la mítica arcilla del Court Suzanne-Lenglen, forzando un desenlace dramático tras levantar una desventaja de dos sets iniciales.

Batalla de titanes en París: Dani Vallejo roza la gloria en una épica remontada ante Kouamé

Sin embargo, el destino y los detalles terminaron favoreciendo al prodigio local, el francés de 17 años Moïse Kouamé, quien se quedó con el pasaporte a la siguiente fase tras una batalla monumental que se extendió por 4 horas y 56 minutos, sentenciándose en el súper tie-break del quinto set con parciales de 3-6, 5-7, 6-3, 6-2 y 6-7 (8-10).

El compromiso comenzó con buenas sensaciones para el tenista guaraní, actual número 71 del ranking ATP, quien amagó con imponer condiciones de entrada. No obstante, Kouamé —que venía con el pecho inflado tras dejar en el camino al experimentado croata Marin Čilić— comenzó a exhibir un tenis punzante, veloz y de alta factura técnica.

Vallejo cayó en baches de ansiedad que se tradujeron en dobles faltas y tiros retenidos por la red, una coyuntura ideal que el europeo aprovechó para concretar quiebres quirúrgicos. La primera manga se esfumó a favor del local por 3-6 en 52 minutos. El segundo capítulo mostró una versión más combativa de Dani, llegando a ponerse en ventaja por 3-1; sin embargo, las imprecisiones volvieron a pasarle factura en los pasajes clave, permitiendo la recuperación de un Kouamé que devolvía pelotas imposibles para cerrar el parcial por 5-7.

Cuando el panorama lucía irreversible, emergió la mejor versión tenística y mental del paraguayo. En el tercer set, Vallejo ajustó las revoluciones, descifró el servicio de su rival y asestó un quiebre tempranero para encarrilar el juego. Notando el desgaste físico del francés, Dani sostuvo el ritmo con autoridad para adjudicarse el set por 6-3 en 42 minutos.

El cuarto período fue un monólogo de madurez cognitiva por parte de la raqueta nacional. Pese a sufrir un quiebre en el juego inicial, Vallejo no dio el brazo a torcer, devolvió la gentileza de inmediato y transformó el partido en un desgaste absoluto para Kouamé, cuya expresión corporal pasó de la sonrisa tribunera a la tensión absoluta. Con un tenis incontestable y quebrando de forma consecutiva, el paraguayo niveló el marcador global con un contundente 6-2 en apenas 32 minutos.

El quinto y definitivo set fue un auténtico tratado de drama y alta tensión. Vallejo llegó a disponer de una ventaja de 4-2 tras quebrar el saque de un extenuado rival que parecía quedarse sin combustible. Sin embargo, empujado por el fervor del público parisino, Kouamé sacó fuerzas de donde no tenía, recuperó el terreno perdido en un dramático noveno game tras cuatro situaciones de deuce e igualó las acciones.

El tramo final fue un intercambio de golpes al límite de las capacidades físicas. Dani resistió los embates con templanza para adelantarse 6-5, pero el local estiró la definición al súper tie-break. En la ruleta de los diez puntos, la joven promesa francesa estuvo un escalón más fino en la efectividad de sus primeros servicios, sellando el definitivo 8-10 que le dio el partido.

Pese a la eliminación en la capital francesa, Dani Vallejo se despide dejando una imagen de altísimo nivel competitivo y con la frente en alto, enfocando desde ahora sus cañones hacia el césped de Wimbledon, certamen donde ya tiene asegurado su lugar en el cuadro principal.

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