Con una importante participación de servidores y ministros de alabanza, se llevó a cabo un entrenamiento ministerial en la capilla del templo principal del Centro Familiar de Adoración (CFA), una jornada enfocada en fortalecer el servicio dentro del ministerio de artes. La actividad estuvo abierta a integrantes de las distintas sedes del CFA y también a representantes de otras congregaciones, quienes pudieron participar gracias a un cupo limitado habilitado especialmente por la visita del músico, compositor, conferencista, escritor y pastor colombiano David Scarpeta.
El encuentro comenzó con un tiempo de alabanza y adoración, en medio de un ambiente de profunda comunión espiritual. Durante la jornada también se realizó un momento especial de reconocimiento a personas que llevan años sirviendo fielmente en distintas áreas del ministerio de artes, como música, danza, sonido y otras funciones que forman parte del trabajo detrás de cada reunión.

Posteriormente, el director de alabanza del CFA Central, José Gómez, compartió una reflexión acerca del llamado de Dios y la importancia de responder con obediencia al servicio. En su mensaje destacó que Dios no solo llama a personas preparadas, sino también a quienes aún están en proceso de formación, porque es Él quien capacita y moldea a cada servidor con amor y propósito.
Más adelante, el pastor David Scarpeta ministró a los presentes con una enseñanza centrada en el verdadero sentido del servicio cristiano. Habló sobre la necesidad de caminar junto a Cristo incluso en medio de las pruebas, y advirtió acerca de vivir atrapados únicamente en el afán de producir, aprender o destacarse. En ese sentido, remarcó que la prioridad debe ser siempre la contemplación de Jesús, el temor de Dios y la revelación de Cristo en la vida diaria.
Además, animó a los asistentes a vivir una vida completamente rendida a Dios, tomando como ejemplo la entrega y devoción del apóstol Juan.
La jornada concluyó con un emotivo llamado al altar, donde los participantes pasaron al frente para compartir un tiempo de adoración, entrega y búsqueda espiritual, en un ambiente marcado por la reflexión y la presencia de Dios.