La iniciativa, que forma parte del trabajo global impulsado por Samaritan’s Purse, presidido por el evangelista estadounidense Franklin Graham, tiene más de 25 años de presencia en Paraguay y, según explicó Benítez, ha experimentado una expansión significativa en la última década.
“Comenzamos con unas 7.000 cajitas y hoy estamos recibiendo 28 contenedores, lo que equivale a 192.000 niños alcanzados con el mensaje y la ayuda”, señaló.

ALCANCE NACINAL Y TRABAJO CON IGLESIAS
El programa se articula exclusivamente a través de iglesias evangélicas, con unas 1.900 congregaciones involucradas en todo el país, pertenecientes a cerca de 40 denominaciones.
Actualmente, la organización cuenta con presencia en los 17 departamentos, con unos 120 coordinadores y 17 equipos regionales. Además, se han capacitado alrededor de 6.500 maestros para acompañar el proceso de enseñanza bíblica a los niños.
Cada caja —preparada en Estados Unidos— contiene regalos, útiles escolares y otros artículos, y es entregada en eventos simultáneos en todo el país. Una de las reglas centrales es que solo el niño destinatario puede abrirla.
FORMACIÓN Y LOGÍSTICA
Benítez explicó que el trabajo incluye jornadas de capacitación gratuitas para pastores y docentes, donde se presenta la visión del programa y se brindan herramientas para el discipulado infantil.
El sistema también está descentralizado, con centros de distribución en distintos puntos del país, evitando que las iglesias deban trasladarse hasta Asunción para participar.
EVENTO NACIONAL EL 18 DE ABRIL
La jornada principal se realizará el 18 de abril a las 15:00, con actividades simultáneas en todo Paraguay. Durante aproximadamente una hora, los niños participarán de dinámicas, cantos y la presentación del mensaje cristiano, para luego recibir sus cajitas.
El objetivo no solo es entregar ayuda material, sino también alcanzar a las familias. “Cada niño representa una casa, una oportunidad de llegar a una familia con el mensaje de Cristo”, afirmó.
CONTROL Y TRANSPARENCIA
El coordinador remarcó que las cajitas son completamente gratuitas y que cualquier intento de cobro, uso político o manipulación indebida es sancionado con rigor, incluso con suspensiones a iglesias participantes. “El evangelio debe llegar puro y limpio”, subrayó.