La iniciativa, impulsada por iglesias con el respaldo de los capellanes de la Policía Nacional, incluye devocionales, consejería y asistencia en distintas áreas de la vida de los uniformados. Una de las jornadas se desarrolló este miércoles en la Comisaría 4.ª de Lambaré, donde fueron entregados mensajes de reflexión y algunos obsequios a los agentes, en el marco del mes dedicado a los policías.
El pastor Agustín Ortiz, uno de los responsables de la iniciativa, explicó que el objetivo es brindar un acompañamiento que vaya más allá del uniforme policial. Señaló que detrás de cada agente existe una familia que también enfrenta las consecuencias de los exigentes horarios y riesgos propios de la profesión. “Detrás de cada uniforme hay un papá, una mamá, hay una familia que necesita también esa cobertura espiritual”, manifestó.
El religioso destacó que los policías enfrentan extensas jornadas laborales, situaciones de riesgo y, en ocasiones, deben ausentarse de momentos importantes de la vida familiar. Por ello, el programa también ofrece orientación en cuestiones familiares y financieras.
Ortiz sostuvo además que la iniciativa busca contribuir a cambiar la percepción negativa que muchas veces pesa sobre la institución policial, resaltando el trabajo que realizan diariamente los agentes.
“Es tiempo también de agasajar y romper un poquitito esa mentalidad de que el policía es corrupto, de que el policía no hace las cosas bien, sino mostrar específicamente la cara buena también de la institución policial”, expresó.
El programa cuenta con el apoyo de los capellanes nacionales de la Policía, quienes son personal de carrera de la institución. A su vez, integrantes de las iglesias participan como capellanes auxiliares civiles y reciben capacitación mediante el programa “Sí Hay Esperanza”.
Actualmente, el acompañamiento alcanza a las comisarías 4.ª, 13.ª, 14.ª, 15.ª, 16.ª y 17.ª de Lambaré, además del Sistema 911. La intención es ampliar la cobertura durante lo que resta del año y fortalecer las acciones de asistencia a los uniformados y sus familias.
El pastor Ortiz recordó que el año pasado se realizó un plan piloto en las comisarías 16.ª y 17.ª, donde también se entregaron canastas navideñas. Para este año, el objetivo es extender el apoyo a los distintos grupos de trabajo de la Policía en la ciudad.
“Esto recién empieza”, afirmó Ortiz, al señalar que la iniciativa busca demostrar que las iglesias pueden salir de sus cuatro paredes y generar un impacto positivo en quienes cumplen funciones esenciales para la sociedad.
