El primer capellán evangélico de la Policía de Buenos Aires llevó un mensaje de fe a más de 1.000 nuevos oficiales

La ceremonia de graduación de más de 1.000 nuevos oficiales de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires tuvo un momento especial cuando el pastor Osvaldo Carnival, primer capellán general evangélico de la institución dirigió un mensaje centrado en la fe, el servicio y el compromiso con la sociedad.

Su participación reflejó el trabajo que desarrolla la Capellanía General Evangélica, un ministerio dedicado a brindar acompañamiento espiritual, contención y formación en valores tanto a los efectivos policiales como a sus familias.

La designación de Carnival marcó un hecho histórico al convertirse en el primer pastor en asumir formalmente esa función dentro de la Policía de la Ciudad. Desde entonces, impulsa espacios de escucha, orientación espiritual y encuentros semanales con los cadetes, donde se abordan temas como liderazgo, integridad, vocación de servicio y principios cristianos.

Al recordar el mensaje preparado para los nuevos oficiales, el pastor explicó que pensó en el sacrificio que cada uno realizó para alcanzar ese momento. «Muchos dejaron a sus familias, enfrentaron exigencias físicas, académicas y emocionales, y tuvieron que superarse cada día para cumplir este sueño», expresó.

Durante su discurso, les recordó que el uniforme representa una gran responsabilidad, pero que nunca debe hacerles olvidar que detrás de cada placa existe una persona, una familia y una vocación de servicio. También los animó a caminar junto a Cristo en esta nueva etapa, afirmando que la autoridad debe ejercerse con integridad, pasión, responsabilidad y temor de Dios.

Para Carnival, la tarea policial va mucho más allá del cumplimiento de la ley. Significa proteger la vida, construir paz y servir al prójimo en medio de situaciones complejas. En ese sentido, destacó que el acompañamiento espiritual es tan importante como la preparación física y profesional, porque «cuidar el corazón también es prepararse para servir».

El pastor señaló que, durante los encuentros con los cadetes, pudo observar cómo muchos enfrentaban momentos de incertidumbre, miedo y soledad debido a las exigencias de la formación y la distancia de sus seres queridos. Por ello, afirmó que conocer a Jesús brinda esperanza, fortaleza y principios sólidos para tomar decisiones difíciles.

En un escenario donde quienes integran las fuerzas de seguridad conviven a diario con la violencia, el dolor y la presión, la presencia de la capellanía busca recordar que la verdadera transformación comienza en el corazón y que una vida guiada por Cristo puede reflejarse también en la forma de ejercer la autoridad, servir a la comunidad y cuidar al prójimo.

 

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