En las montañas de Papúa Nueva Guinea, donde muchas comunidades solo pueden ser alcanzadas por aire, un vuelo tuvo una carga especialmente significativa: los primeros ejemplares del Nuevo Testamento en idioma onobasulu.
El proyecto comenzó hace más de 30 años, cuando el idioma ni siquiera contaba con una forma escrita. Lingüistas y traductores trabajaron junto a la comunidad para estudiar sus sonidos, crear una escritura y avanzar, versículo a versículo, hasta completar la traducción.

La llegada de los ejemplares a Walagu reunió a más de 2.000 personas, algunas de las cuales caminaron durante horas o incluso días para participar de la celebración. Entre cantos, ramas de palma y trajes tradicionales, recibieron una Biblia que ahora podrán leer y escuchar en su propia lengua.
El piloto misionero Johnny Reeves, de JAARS, fue uno de los encargados de transportar las Biblias en un avión Kodiak, especialmente preparado para aterrizar en las difíciles pistas de montaña. Para él, la experiencia demostró que incluso alcanzar a una sola persona puede valer todos los esfuerzos.
El trabajo continúa en Papúa Nueva Guinea, donde existen más de 800 idiomas y todavía son muchas las comunidades que esperan tener acceso a la Biblia en su lengua materna.