La iniciativa busca garantizar que las ayudas lleguen de manera ordenada, transparente y prioritaria a los territorios con mayores niveles de afectación, mediante un proceso de recepción, evaluación, adquisición y distribución de recursos.
La coordinación estará a cargo del pastor Héctor Pardo y la pastora Lyda Arias de García, presidenta de CEDECOL, quienes articularán la respuesta con las iglesias presentes en las zonas afectadas y con base en la información oficial sobre las necesidades generadas por la emergencia.
UN ÚNICO CANAL PARA LAS DONACIONES
CEDECOL estableció que recibirá exclusivamente aportes económicos y determinó como único canal autorizado su cuenta institucional en Bancolombia:
Cuenta de ahorros – persona jurídica N.º 04200002958
Titular: Confederación Evangélica de Colombia – CEDECOL
NIT: 860045586-8
La organización explicó que todos los aportes serán registrados y consolidados institucionalmente para garantizar su adecuada administración, trazabilidad y destinación exclusiva a la atención de la emergencia.
LA PRIORIDAD SERÁN LAS ZONAS MÁS AFECTADAS
La distribución de los recursos no estará determinada únicamente por solicitudes individuales o institucionales. CEDECOL tomará como referencia las evaluaciones de daños, afectaciones y necesidades establecidas por las autoridades y organismos responsables de la atención de la emergencia.
De esta manera, los recursos serán orientados prioritariamente hacia las iglesias y comunidades ubicadas en los territorios que presenten mayores necesidades.
COMPRAS LOCALES PARA ATENDER Y REACTIVAR
Uno de los aspectos centrales de la estrategia será la priorización de compras locales, siempre que existan condiciones adecuadas de abastecimiento, seguridad y disponibilidad.
La adquisición de alimentos, artículos básicos y otros bienes directamente en las zonas afectadas o en lugares cercanos permitirá atender a las familias damnificadas y, al mismo tiempo, contribuir a la reactivación de la economía local, beneficiando a comerciantes, proveedores y unidades productivas de esos territorios.
Además, esta modalidad busca reducir gastos de transporte, almacenamiento y logística, de modo que una mayor proporción de las donaciones pueda convertirse directamente en ayuda para los afectados.
Cuando las condiciones locales no permitan adquirir los productos necesarios, CEDECOL podrá realizar las compras desde otros territorios, considerando criterios de oportunidad, costo, calidad, disponibilidad y seguridad.
LAS IGLESIAS SERÁN PUNTOS DE ARTICULACIÓN
Las ayudas serán canalizadas a través de las iglesias afectadas y de aquellas presentes en los territorios priorizados. Estas servirán como puntos de articulación con las comunidades para facilitar una distribución organizada y acorde con las necesidades previamente identificadas.
CEDECOL también anunció que realizará seguimiento a la utilización de los recursos y consolidará información sobre los aportes recibidos, las adquisiciones realizadas, los territorios atendidos y las ayudas entregadas, con el objetivo de garantizar transparencia y rendición de cuentas ante iglesias, organizaciones afiliadas, donantes y la comunidad.
Finalmente, CEDECOL convocó a iglesias, denominaciones, organizaciones cristianas y personas particulares a sumarse a esta respuesta solidaria mediante el canal institucional habilitado, al tiempo que expresó sus oraciones por las familias, iglesias y comunidades afectadas y por quienes participan en las labores de atención y recuperación.
