Pero detrás del astronauta, piloto naval y comandante de misiones espaciales existe una historia que Wilmore suele presentar como aún más importante: su fe cristiana y su convicción de que su experiencia en el espacio apunta hacia la grandeza de Dios, creador del universo.

El homenaje tuvo un componente particularmente significativo para la comunidad cristiana paraguaya. En el encuentro participaron representantes del ministerio Respuestas en Génesis y pastores de la Iglesia Más Que Vencedores, quienes acompañaron una jornada en la que Wilmore compartió aspectos de su trayectoria, sus experiencias fuera de la Tierra y, especialmente, su testimonio de fe.
El encuentro se convirtió además en una oportunidad para presentar el Evangelio de Jesucristo ante los presentes.
DE PILOTO DE COMBATE A ASTRONAUTA DE LA NASA
Wilmore nació en Tennessee y desarrolló una extensa carrera en la Armada de Estados Unidos. Es ingeniero eléctrico, posee una maestría en sistemas de aviación y se formó como piloto de pruebas de la Marina estadounidense.
Antes de llegar a la NASA acumuló más de 8.000 horas de vuelo y 663 aterrizajes en portaaviones, además de participar en misiones operativas y de combate. Fue seleccionado como astronauta de la NASA en el año 2000.
Su primera misión espacial fue en 2009, como piloto del transbordador Atlantis, durante la misión STS-129. Posteriormente integró las expediciones 41 y 42 a la Estación Espacial Internacional, donde llegó a ejercer como comandante y realizó caminatas espaciales.
En total, Wilmore acumuló 464 días en el espacio y cinco caminatas espaciales, con más de 32 horas fuera de la estación orbital.
LA MISIÓN QUE CAMBIÓ SUS PLANES
Su experiencia más conocida comenzó el 5 de junio de 2024, cuando Wilmore y la astronauta Suni Williams despegaron a bordo de la nave Boeing Starliner en su primer vuelo tripulado.
La misión estaba prevista inicialmente para durar unos ocho días. Sin embargo, problemas registrados en el sistema de propulsión de la nave llevaron a la NASA a determinar que el regreso de los astronautas a bordo de Starliner no era seguro.
Wilmore y Williams permanecieron entonces en la Estación Espacial Internacional durante meses adicionales y finalmente regresaron a la Tierra en marzo de 2025 a bordo de una nave Dragon de SpaceX.
Aquella experiencia inesperada se convirtió posteriormente en uno de los capítulos centrales de su testimonio personal. En su libro Stuck in Space, publicado en 2026, Wilmore relata cómo aquella prolongada permanencia en el espacio lo llevó a reflexionar sobre la incertidumbre, la perseverancia, el liderazgo y, especialmente, sobre la soberanía de Dios.
UNA FE QUE LO ACOMPAÑÓ HASTA EL ESPACIO
Para Wilmore, su carrera espacial nunca estuvo separada de su vida cristiana. La NASA señaló que, fuera de sus actividades como astronauta, Wilmore se desempeñaba como pastor, dirigía estudios bíblicos y participaba en viajes misioneros para colaborar con profesionales médicos en distintos países de América Latina.
El astronauta también ha hablado públicamente de su relación con Cristo y de cómo interpreta su experiencia profesional desde su fe.
En un testimonio difundido por Respuestas en Génesis, Wilmore explicó que no necesitó viajar al espacio para creer que Dios es el Creador. Según relató, su experiencia en órbita reforzó una convicción que ya formaba parte de su vida: los cielos manifiestan la grandeza de su Creador.
Su historia de fe, además, se remonta a su juventud. Aunque creció en un hogar cristiano, Wilmore ha contado que fue durante sus veinte años cuando comenzó a profundizar de manera especial en las Escrituras y en su comprensión de la creación y la Biblia.
“LA GLORIA DE SU CREADOR”
La propia NASA recogió, al anunciar su retiro en agosto de 2025, una reflexión de Wilmore sobre lo que significó contemplar la Tierra y el universo desde el espacio.
El astronauta expresó que su curiosidad por la creación lo llevó primero hacia los cielos y finalmente al espacio, donde —según sus palabras— la magnificencia del cosmos le permitió contemplar de una manera especial la gloria de su Creador.
Su testimonio no quedó limitado a declaraciones privadas. Wilmore participa regularmente en encuentros cristianos y utiliza su experiencia como astronauta para hablar de Dios, de la Biblia y del Evangelio.
En 2025, por ejemplo, participó junto con otros astronautas cristianos en un encuentro organizado por Respuestas en Génesis, donde compartió su testimonio y habló de cómo su prolongada permanencia en la Estación Espacial Internacional fue una experiencia en la que encontró contentamiento en Cristo.
La organización también destaca que Wilmore considera que su experiencia como astronauta constituye una plataforma para compartir el mensaje de Jesucristo y la visión bíblica de la creación.
UN RECONOCIMIENTO QUE TRASCIENDE LA CARRERA ESPACIAL
La declaración como Invitado Ilustre de Asunción adquiere así una dimensión particular. La ciudad recibió a un hombre reconocido mundialmente por su trayectoria en la aviación militar y la exploración espacial, pero que públicamente identifica su fe en Jesucristo como uno de los pilares fundamentales de su vida.
Durante su encuentro en Asunción, Wilmore compartió esa historia ante autoridades, pastores y representantes de organizaciones cristianas. La actividad permitió unir dos aspectos que han marcado su trayectoria: la exploración de los confines del espacio y la proclamación de una fe que, para él, encuentra en la creación una expresión de la grandeza de Dios.
Tras 25 años de servicio en la NASA, Wilmore se retiró oficialmente en agosto de 2025. La agencia destacó entonces sus tres misiones espaciales, sus cinco caminatas y sus 464 días acumulados en órbita.
Hoy, su nueva etapa profesional y ministerial encuentra en esas experiencias un escenario diferente: compartir con otros lo que aprendió sobre perseverancia, propósito y fe durante una vida dedicada a llegar más allá de la Tierra.
Y en Asunción, su visita dejó un mensaje que fue más allá del homenaje institucional: la oportunidad de escuchar el testimonio de un astronauta que, desde las alturas del espacio, afirma haber encontrado todavía más razones para mirar hacia el Creador y proclamar a Jesucristo.