Sergio Almando, jefe regional de SENAVE en el Chaco, explicó que la institución acompaña de cerca a los productores, brindando asistencia técnica, capacitaciones y la gestión de documentos de tránsito, que garantizan la trazabilidad de los productos. A esto se suma la toma de muestras de los cultivos que son enviadas a laboratorios especializados, con el fin de otorgar un certificado de calidad que respalde la comercialización en el mercado local.
Según Almando, estas iniciativas generan confianza y seguridad tanto para los productores como para los consumidores, ya que permiten identificar a tiempo cualquier irregularidad y corregir procesos como el curado del bulbo.
Respecto al inicio de la cosecha, se prevé que en aproximadamente ocho días salga al mercado el primer lote de 20 hectáreas, ubicado en la zona de Picada 500, kilómetro 150. SENAVE ya realizó la extracción de muestras correspondientes y aguarda los análisis de laboratorio para certificar la calidad del producto.
En cuanto a la oferta, el jefe regional señaló que este año no se prevé la exportación de cebolla, ya que la producción nacional se destinará en su totalidad al mercado interno. “De acuerdo con los especialistas, en la próxima semana se estaría terminando el stock de cebolla importada, lo que representa una oportunidad favorable para los productores locales”, indicó.
Almando destacó además que esta situación beneficia no solo a los agricultores del Chaco, sino también a los de todo el país, ya que impulsa la inversión en los campos, fortalece la producción nacional y asegura un abastecimiento de calidad para los consumidores paraguayos.
“El SENAVE avala la calidad de los productos, garantiza su transporte seguro y se compromete a que lo que llegue a la mesa de la ciudadanía sea apto para el consumo humano”, concluyó.
