Preparan una gran conmemoración de los 100 años de la llegada de los menonitas al Paraguay

En el marco de los preparativos para la conmemoración de los 100 años de la llegada de los menonitas al Paraguay, que se cumplirán el próximo año, el presidente de la Cooperativa Chortitzer, Ronald Reimer, destacó el valor del trabajo comunitario, la fe y el acompañamiento del Estado como pilares del desarrollo alcanzado en el Chaco paraguayo a lo largo de casi un siglo.

Preparan una gran conmemoración de los 100 años de la llegada de los menonitas al Paraguay

Durante una entrevista concedida a RCC Radio, Reimer señaló que la celebración del centenario no se concibe únicamente como un acto festivo, sino como un espacio de reflexión y gratitud. Según explicó, el aniversario busca reconocer el esfuerzo de generaciones de colonos, el respaldo del Estado paraguayo y la convivencia con comunidades indígenas, poblaciones latinas y otros actores sociales que contribuyeron al crecimiento de la región.

El titular de Chortitzer recordó que los primeros menonitas llegaron al país en 1927 como familias con escasos recursos, sin estructuras cooperativas ni asociaciones civiles formalizadas. En aquel entonces, el Chaco carecía de infraestructura básica, servicios de salud, educación, caminos y desarrollo productivo. “Fue un proceso construido desde la fe, el trabajo colectivo y la solidaridad”, afirmó, al subrayar que el mandato inicial incluía el compromiso de desarrollar una región con alto potencial, pero prácticamente inexplorada.

Reimer sostuvo que el progreso logrado no puede atribuirse a un solo actor, sino a la articulación entre diferentes comunidades y al marco de estabilidad brindado por el Estado paraguayo a lo largo de las décadas. En ese sentido, remarcó que la experiencia chaqueña demuestra que el desarrollo sostenible solo es posible cuando existe cooperación, respeto mutuo y visión de largo plazo.

FE, EDUCACIÓN Y ORGANIZACIÓN COMUNITARIA

Al referirse al rol de la fe en la historia de las colonias menonitas, el presidente de Chortitzer explicó que esta fue un elemento ordenador de la vida comunitaria, pero siempre complementado con la formación académica, el conocimiento científico y la profesionalización.

Indicó que la combinación entre valores espirituales y herramientas técnicas permitió avanzar hacia un desarrollo integral, que no se limita a la generación de riqueza, sino que también incluye la atención a sectores vulnerables, como jóvenes, personas en situación de pobreza y enfermos.

En un contexto global marcado por la fragmentación social, Reimer sostuvo que la experiencia comunitaria demuestra la importancia de la unidad intergeneracional y del respeto de roles dentro de la familia y la sociedad. A su criterio, estos factores facilitaron la adaptación a los cambios tecnológicos, desde las etapas manuales e industriales hasta la actual era digital, sin perder de vista los valores fundamentales.

PRODUCCIÓN, CONTROVERSIAS Y RELACIÓN CON EL ESTADO

Consultado sobre la reciente controversia en torno a la producción de cebollas en el Chaco, Reimer expresó sorpresa por los cuestionamientos realizados a productores chaqueños, a quienes describió como históricamente comprometidos con la legalidad y el cumplimiento de las normativas vigentes. Recordó que existen antecedentes de exportaciones realizadas con acompañamiento oficial y documentación respaldada por distintas instituciones del Estado.

En ese contexto, consideró que podrían haberse producido fallas de comunicación o desactualizaciones normativas que no llegaron oportunamente a las zonas rurales. Planteó la necesidad de realizar evaluaciones técnicas y científicas en campo, con mediciones directas de producción, a fin de despejar dudas y corregir eventuales inconsistencias sin perjudicar injustamente al sector productivo.

Reimer afirmó que, en términos generales, los productores del Chaco se sienten acompañados por el gobierno, aunque reconoció que existen situaciones puntuales que generan incertidumbre. Enfatizó la importancia de fortalecer el diálogo entre el sector público y privado para garantizar previsibilidad, planificación productiva y confianza mutua.

CONTRABANDO Y DESAFÍOS FUTUROS

En relación con el combate al contrabando, el presidente de Chortitzer sostuvo que el control fronterizo debe ser firme y apoyarse en tecnología moderna, como sistemas de vigilancia y trazabilidad, pero sin convertirse en un obstáculo para la producción nacional ni para el comercio legal. También propuso avanzar hacia una mayor coordinación regional con países vecinos, en línea con un mundo cada vez más interconectado.

Finalmente, Reimer señaló que el desafío de los próximos años será consolidar una producción planificada, sostenible y competitiva, que beneficie tanto a productores como a consumidores, y que contribuya al desarrollo económico integral del Paraguay. En ese marco, la conmemoración del centenario de la llegada menonita se presenta como una oportunidad para reafirmar compromisos y proyectar el futuro del Chaco con una mirada de largo plazo.

 

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