Actualmente, en gran parte del Chaco paraguayo no existe un servicio local de diálisis, por lo que los pacientes deben ser derivados a otros puntos del país, principalmente a la ciudad de Concepción.
Ibarra explicó que hace aproximadamente un año y medio se había presentado un proyecto para habilitar una sala de diálisis ambulatoria y de internación para pacientes crónicos en el hospital de Mariscal Estigarribia.
Sin embargo, la iniciativa fue incorporada posteriormente al plan de construcción del nuevo hospital del Chaco, que ya contempla una infraestructura más amplia para la atención de pacientes renales. El proyecto incluye: 12 camas para diálisis, espacios para pacientes crónicos internados y áreas destinadas a tratamientos ambulatorios
De acuerdo con las estimaciones del hospital, el servicio de nefrología podría estar disponible dentro de aproximadamente un año y medio, una vez que concluya la construcción del nuevo centro asistencial.
Según explicó el director, instalar ahora una sala de diálisis en el hospital actual implicaría duplicar la inversión, ya que luego habría que trasladar nuevamente el servicio al nuevo edificio.
PACIENTES CHAQUEÑOS DEBEN TRASLADARSE PARA TRATAMIENTO
Actualmente, el hospital realiza derivaciones de pacientes renales a otras ciudades, debido a la falta de un servicio especializado en la región. Ibarra indicó que en el área de influencia de Mariscal Estigarribia alrededor de 15 pacientes necesitan tratamiento de diálisis, quienes deben desplazarse regularmente para recibir atención.
Aunque el número no es elevado, el traslado frecuente representa una carga importante para los pacientes y sus familias, situación que se espera resolver cuando el nuevo hospital entre en funcionamiento.
SEÑALES DE ALERTA PARA CUIDAR LA SALUD RENAL
Durante la entrevista, el director del hospital también brindó recomendaciones para detectar posibles problemas renales a tiempo. Entre los principales signos de alerta mencionó: Cambios en el color o el olor de la orina. Variaciones en la frecuencia urinaria. Disminución o aumento de la cantidad de orina. Hinchazón en pies o piernas (edemas).
El médico explicó que estos síntomas pueden indicar alteraciones en la función renal y deben motivar una consulta médica.
IMPORTANCIA DE LOS CONTROLES PERIÓDICOS
Ibarra recomendó realizar controles médicos anuales que incluyan el llamado perfil renal, compuesto por análisis de: Urea, Creatinina y ácido úrico. Las personas con diabetes o hipertensión arterial deben realizar controles con mayor frecuencia —cada tres a seis meses— debido a que estas enfermedades son las principales causas de daño renal. “El riñón suele ser el primer órgano afectado tanto por la diabetes como por la hipertensión, por lo que es fundamental realizar controles periódicos”, señaló.
HIDRATACIÓN Y OBSERVACIÓN DE LA ORINA
El director también explicó que la primera orina de la mañana suele ser más concentrada, lo que produce un color más oscuro debido a la acumulación de toxinas durante la noche.
A lo largo del día, la orina tiende a volverse más clara a medida que aumenta el consumo de líquidos. No obstante, si una persona ingiere suficiente agua pero continúa orinando poco o con orina muy concentrada, podría tratarse de una señal de alerta que amerita evaluación médica.














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