Durante la intervención, los técnicos del MADES incautaron 31 dorados y 2 manguruyú, especies que además no cumplían con las tallas mínimas reglamentarias. También fueron requisados 18 bogas, 20 armados y 9 carimbatá, todos destinados a la venta pese a las restricciones vigentes.
Las autoridades explicaron que los controles continuarán de forma permanente para evitar la extracción, transporte y comercialización de pescados durante este periodo crítico para la reproducción de la fauna íctica. El MADES recordó que la veda pesquera rige en todo el país desde el 2 de noviembre, medida que busca proteger los recursos naturales y asegurar la sostenibilidad de las especies en los ríos nacionales.
Los productos incautados serán entregados a instituciones benéficas, conforme a los procedimientos establecidos, garantizando así que los alimentos tengan un destino socialmente útil y que no regresen al circuito comercial ilegal.
El MADES insta a la ciudadanía a respetar la normativa vigente y denunciar cualquier práctica que ponga en riesgo la conservación de los recursos pesqueros del país.
