La ruta Pozo Colorado-Concepción está nuevamente paralizada por falta de pago

El relato oficial volvió a chocar con la realidad. La ruta Pozo Colorado–Concepción y la denominada Ruta del Progreso, en el departamento de Misiones, se encuentran nuevamente paralizadas por falta de pago, según confirmaron fuentes del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). La situación contradice de forma directa las recientes declaraciones de la ministra Claudia Centurión, quien había asegurado que las obras viales no se detendrían.

La ruta Pozo Colorado-Concepción está nuevamente paralizada por falta de pago

En el caso de la ruta Pozo Colorado–Concepción, el reinicio anunciado con despliegue mediático en enero duró poco. Uno de los tramos volvió a detenerse por la morosidad en los pagos y la restricción de recursos aplicada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El resultado es conocido: Concepción y el Chaco, otra vez aislados a la espera de un “Plan de Caja” que libere fondos y permita retomar los trabajos.

Este proyecto, financiado por la CAF, ronda los USD 80 millones y se ejecuta en dos tramos bajo un contrato renovado, luego del fracaso de una etapa anterior durante el gobierno de Mario Abdo. La historia se repite: anuncios, reinicios y nuevas pausas que prolongan la precariedad de un corredor estratégico.

RUTA DEL PROGRESO: TRES TRAMOS, UN MISMO PROBLEMA

La Ruta del Progreso, en Misiones, tampoco escapa al cuello de botella financiero. Los tres tramos están paralizados por la misma razón: falta de pagos a las contratistas, consecuencia de la restricción fiscal del MEF. El proyecto contempla la rehabilitación y pavimentación de más de 44 kilómetros entre Ybyraty y San Juan Bautista, una obra clave para la conectividad y el desarrollo del sur del país.

La iniciativa —enmarcada en la Licitación Pública Nacional N.º 93/2022 del MOPC— promete impacto productivo y mejora de la calidad de vida. Pero las promesas chocan con la caja: sin desembolsos, las máquinas quedan paradas y las comunidades, postergadas.

Conclusión: mientras el discurso oficial insiste en que las obras “no se detienen”, la falta de pago vuelve a imponer la realidad. Dos rutas estratégicas, dos departamentos afectados y una pregunta que persiste: ¿hasta cuándo la infraestructura dependerá del calendario de pagos y no de la planificación?

 

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