En el caso de la ruta Pozo Colorado–Concepción, el reinicio anunciado con despliegue mediático en enero duró poco. Uno de los tramos volvió a detenerse por la morosidad en los pagos y la restricción de recursos aplicada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El resultado es conocido: Concepción y el Chaco, otra vez aislados a la espera de un “Plan de Caja” que libere fondos y permita retomar los trabajos.
Este proyecto, financiado por la CAF, ronda los USD 80 millones y se ejecuta en dos tramos bajo un contrato renovado, luego del fracaso de una etapa anterior durante el gobierno de Mario Abdo. La historia se repite: anuncios, reinicios y nuevas pausas que prolongan la precariedad de un corredor estratégico.
RUTA DEL PROGRESO: TRES TRAMOS, UN MISMO PROBLEMA
La Ruta del Progreso, en Misiones, tampoco escapa al cuello de botella financiero. Los tres tramos están paralizados por la misma razón: falta de pagos a las contratistas, consecuencia de la restricción fiscal del MEF. El proyecto contempla la rehabilitación y pavimentación de más de 44 kilómetros entre Ybyraty y San Juan Bautista, una obra clave para la conectividad y el desarrollo del sur del país.
La iniciativa —enmarcada en la Licitación Pública Nacional N.º 93/2022 del MOPC— promete impacto productivo y mejora de la calidad de vida. Pero las promesas chocan con la caja: sin desembolsos, las máquinas quedan paradas y las comunidades, postergadas.
Conclusión: mientras el discurso oficial insiste en que las obras “no se detienen”, la falta de pago vuelve a imponer la realidad. Dos rutas estratégicas, dos departamentos afectados y una pregunta que persiste: ¿hasta cuándo la infraestructura dependerá del calendario de pagos y no de la planificación?
