La gran pregunta sin respuesta: ¿DÓNDE ESTÁ KHAEL?

A 2 semanas de su desaparición, nada se sabe del niño.

El pasado viernes 2 de octubre, Wilfrida Valdez Dávalos denunció la desaparición de su hijo, Khael Valdez, de apenas 3 años. El hecho ocurrió en una estancia ubicada en San José de los Esteros, departamento de Boquerón. La mujer afirmó que aproximadamente a las 9 de la mañana le dijo a su hijo que fuera hasta el gallinero de la propiedad. El niño se fue, acompañado por su cerdito y su perrita Layla.

 

La denuncia fue realizada varias horas después, a las 22 horas. Desde ese momento, se montó un operativo de búsqueda en el que participaron militares, policías, bomberos, organizaciones civiles, voluntarios y miembros de la comunidad indígena de los ayoreos.

Búsqueda infructuosa

Pasadas las horas y los días, el niño no apareció. Varios kilómetros a la redonda fueron «peinados»: a campo traviesa, tajamares, potreros, pequeños bosques, caminos. El despliegue incluyó soporte aéreo: una aeronave CASA 212, un helicóptero UH-1H y un avión Cessna 210.

El cerdito fue localizado al día siguiente a unos 400 metros de la vivienda, mientras que la perrita Layla fue hallada el lunes, a 3 días de la denuncia.

Algunos participantes de la búsqueda señalaron llamativos detalles en relación a la madre del pequeño. Afirmaron que prácticamente no colaboraba y no mostraba signos de preocupación.

Con el correr de los días, militares y policías decidieron poner fin a la búsqueda, al entender que no se había dejado ningún lugar sin registrar.

Solo conjeturas

Aunque las sospechas iniciales apuntaron al capataz de la estancia, por una relación existente con la madre de Khael, pronto se disiparon. También fueron detenidos dos trabajadores, pero luego fueron liberados. La incautación de armas y celulares no aportó nada para la investigación.

En el transcurso de la investigación, el fiscal Lucrecio Cabrera, encargado de la investigación, imputó a la señora Wilfrida Valdez por violación del deber de cuidado, argumentando que el pequeño estaba bajo su responsabilidad cuando se perdió su rastro el pasado 2 de octubre. Hasta el momento, es la única detenida.

A 2 semanas de la desaparición, la investigación parece estar en cero y solo se manejan conjeturas: la primera es que al niño le pasó “algo” y su cuerpo fue desaparecido en alguna parte de las 8.000 hectáreas de la estancia donde residía con su familia.

La otra conjetura, más fuerte, es que se trataría de un caso de trata de personas y que alguien se llevó al niño. La cercanía de la frontera preocupa y ya se emitió una orden amarilla de Interpol. Los investigadores no descartan que el niño permanezca en algún establecimiento rural o lugar cercano.

Ante cualquier dato que ayude a dar con el paradero de Khael, la ciudadanía puede comunicarse a las líneas gratuitas 147, 911, 130 o al celular (0986) 760-083.

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